En la fiesta se sirvió un completo menú, preparado con una amplia variedad de verduras y hortalizas, cultivadas en la Finca Altamira, El Alisal y Duque de Ahumada
Hortelanos y vecinos han celebrado este jueves la IV edición de la tradicional Fiesta de la Cosecha, con una degustación de recetas, elaboradas todas ellas con productos recogidos en los huertos sociales sostenibles de la Finca Altamira, El Alisal y Duque de Ahumada.Acompañados por la concejala de Dinamización Social y de Barrios, Carmen Ruiz, los adjudicatarios de las 93 parcelas municipales, habilitadas por el Ayuntamiento de Santander, compartieron una comida al aire libre, en la que se sirvió un completó menú, preparado con una amplia variedad de verduras y hortalizas, cultivadas siguiendo los criterios de la agricultura ecológica.Calabacines, berenjenas, lechugas, cebollas, tomates, pimientos, acelgas o zanahorias compartieron protagonismo en una cita que se consolida, año atrás año, como una muestra del buen hacer de los hortelanos no sólo en la tierra sino en los fogones.“Se trata de una actividad muy esperada y querida no sólo por hortelanos sino también por los propios vecinos”, afirmó la edil, quien hizo hincapié en que entronca directamente con la filosofía del proyecto de los huertos sociales, que no es otra que la facilitar las relaciones sociales de los santanderinos, impulsar las relaciones intergeneracionales, a través de las visitas de los escolares y asociaciones y el fomento de valores como el esfuerzo, el trabajo en equipo, el respecto y la convivencia.Ruiz incidió en la amplia variedad de platos degustados hoy en la Finca Altamira -más de treinta-, entre ellos, una quiche lorraine de puerros y calabacín, delicias de acelga, espinacas con marisco, pizza de la huerta, berenjenas confitadas o un bizcocho de calabacín y manzana.La responsable de Dinamización Social explicó que, como cada año, las recetas han sido previamente recopiladas en un recetario que lleva por nombre “Natural-mente”, que se entregó a los participantes, con el fin de que cualquier vecino pueda elaborar, en un futuro, cualquiera de los otros platos propuestos por los hortelanos.“Esta fiesta viene como a reunir, a enseñar, a mostrar lo que se ha hecho durante toda la temporada”, relató la edil, quien puntualizó, que al término del verano y antes de la llegada del otoño, se recoge la cosecha, se elaboran productos maravillosos, como los que se han servido hoy en la Finca Altamira, entregan parte de la misma a la Cocina Económica y, el resto, se reparte entre familiares y amigos.Lugar de encuentro y convivencia“El objetivo de la fiesta, al igual que el de los propios huertos, es fomentar las relaciones entre vecinos en torno a una actividad sostenible”, recalcó la edil, quien reiteró que las 93 parcelas municipales, habilitadas por el Ayuntamiento de Santander, constituyen un lugar de encuentro y de convivencia, al que acuden diariamente no sólo los hortelanos que trabajan la tierra sino vecinos de todas las edades, que disfrutan de este espacio y comparten experiencias.En este sentido, recordó que más de 3.000 niños se acercan cada año hasta los huertos sociales sostenibles para conocer in situ el trabajo que allí se desarrolla, inculcándoles el valor y la importancia de la agricultura ecológica, con el fin de respetar y cuidar el medio ambiente, así como el valor de las relaciones intergeneracionales.Huertos Sociales SosteniblesLa concejala de Dinamización Social y de Barrios precisó que la Red de Huertos Sociales Sostenibles del Consistorio santanderino está integrada, en la actualidad, por 93 parcelas: 54 en la Finca Altamira, en pleno rendimiento desde su inauguración en 2010; 24 en El Alisal, en las que se trabaja intensamente desde comienzos de 2012 y 15 nuevas de la calle Duque de Ahumada.“Todas las parcelas miden entre 15 y 23 metros cuadrados y disponen del espacio suficiente para poder cultivar una gran variedad de verduras, hortalizas y plantas aromáticas”, resaltó la edil, quien añadió que, además, son accesibles y permiten el trabajo de numerosas asociaciones como ASCASAN, Lupasco, la Asociación de Sordos de Santander y Cantabria, AMICA, Padre Menni o la Asociación Síndrome de Down.Ruiz insistió en que, a estos tres espacios -Finca Altamira, El Alisal y Duque de Ahumada- hay que sumar los huertos sociales del Centro de Acogida “Princesa Letizia”, en el que el Consistorio santanderino desarrolla un proyecto de lucha contra la exclusión social, la promoción de las personas con discapacidad, la formación para el empleo y, por su puesto, la conservación del medio ambiente.“Los huertos sociales sostenibles son maravillosos desde todos los puntos de vista”, concluyó la edil, quien los describió como un lugar de encuentro, un punto de reunión para personas mayores que han dejado de ir al médico, de estar en casa y han encontrado amigos, cosas que hacer y se sienten mucho mejor.


