Casado recuerda que ni Rajoy ni nadie de su entorno forma parte de la cúpula de Génova, y la realidad es que veteranos hay poco.
Aseguró en un escrito al que ha tenido acceso ‘El País’ que esa financiación del PP se remonta a 1982 y que en 2009, le mostródocumentos relacionadoscon la caja B al ex presidenteMariano Rajoy.
Casado recuerda que ni Rajoy ni nadie de su entorno forma parte de la cúpula de Génova, y la realidad es que veteranos hay poco. De los pocos nombres del pasado estánAna Pastor(ministra en tiempos deAznary Rajoy),Elvira Rodríguez(ministra de Aznar) yJavier Maroto(dirigente en tiempos de Rajoy), pero a ninguno se le vincula con los años más oscuros, los tiempos de laGürtel, etcétera.
Además, aplican ese refrán castellano sobre queperro ladrador, es poco mordedor. Creen que Bárcenas agota sus recursos ante las condenas que le esperan en los próximos tiempos en los tribunales y que era esperable que su estrategia de defensa pasase por intentar buscar pactos con la Fiscalía para ver peticiones de pena menores.
También recuerdan en el PP que nada es nuevo: Bárcenas ya avisó hace mucho sobre que si su esposa,Rosalía Iglesias, entraba en prisión, llevaría a cabo una especie de ‘vendetta’ consistente en atacar a los antiguos dirigentes del PP. Declarará la próxima semana.
La primera novedad es que Bárcenas por primera vez habla abiertamente dedonaciones de empresariospara ayudar a la financiación del partido, a cambio de presuntas concesiones de obra pública. También estaría ofrenciendo una grabación al anterior tesorero del PP,Álvaro Lapuerta. Por último, asegura tener alguna prueba de que el PP participó en laampliación de capitaldel medio ‘Libertad Digital’, deFederico Jiménez Losantos, durante la etapa deZapateroen el Gobierno, y con una clara intención de tener controlado un medio duro contra el Ejecutivo del PSOE.
La confesión de Bárcenas es uno de los temas ahora clave en la actualidad política y las reacciones no se hicieron esperar. Aunque oficialmente el PP ha guardado silencio, el senador Javier Maroto desvinculaba a la «actual dirección» del partido de los hechos.


