Hoy somos líderes de la modesta categoría en que participamos, estamos en los cuartos de final de la Copa de SM El Rey, y sobre todo se ha creado un clima de excepcional comunión, e ilusión, entre la afición y el equipo.
Ante las declaraciones de distintos responsables políticos locales y regionales, que aparecen publicadas en los medios de comunicación, haciendo un llamamiento a que se realice una transición pacífica en el consejo de administración del Real Racing club de Santander, S.A.D., por el bien de la ciudad, del racinguismo y del Racing como institución, debo sumarme a esos buenos deseos y anteponer, a cualquier otra consideración, el cumplimiento de la legalidad.
Las voces, que he escuchado, pidiendo la dimisión del consejo, parecían no entender que dicha dimisión no tendría otra consecuencia que el nombramiento por WGA de otros nuevos. Ahora parece que, por fin, ha quedado claro.
Y por eso es ahora, también, cuando puede apreciarse con perspectiva la gran oportunidad perdida por los socios, aficionados y simpatizantes del Racing, al no haber acudido a la última ampliación para haberse hecho directamente con el control del club y haber nombrado a sus propios consejeros, sin necesidad de intermediarios.
Anuncié en su día que si la ampliación no era cubierta la tesorería se vería tan gravemente comprometida que la misma viabilidad de la empresa quedaría en entredicho. Recibí en el pasado mes de octubre muchos consejos proclives a la liquidación inmediata. Y sin embargo decidí seguir luchando, contra viento y marea, porque creía en el entrenador que fiché y en los jugadores a los que había contratado. Y en seguir buscando un futuro para el Racing.
Hoy somos líderes de la modesta categoría en que participamos, estamos en los cuartos de final del campeonato de España, Copa de SM El Rey, y sobre todo se ha creado un clima de excepcional comunión, e ilusión, entre la afición y el equipo.
El presidente de la LFP que boicoteó el proceso de ampliación con sospechas de amaños y apuestas y retuvo durante meses el dinero del Racing, la Agencia Tributaria con una voracidad sin límite, espoleada por la LFP, y sobre todo el acreedor privado que no pasó por el concurso porque tenía su crédito supuestamente garantizado, cuando no era así, han provocado que deudas millonarias, heredadas de otras épocas, deban pagarse ahora sin remisión ni aplazamiento, asfixiando la liquidez e impidiendo incluso los pagos másurgentes.
Teniendo todo esto en cuenta no puedo sino hacer mía la expresión que ha popularizado el exitoso entrenador argentino del equipo colchonero y recordar al racinguismo que, hoy, más que nunca, viviremos partido a partido. Ahora el Zamora. El jueves la Real Sociedad. Y el domingo siguiente lo que resulte de la legalidad.


