Rendirán homenaje a la primera Peña Racinguista de la historia, “El Tirabeque”, con un acto simpático y sencillo que hará honor al extraordinario legado que dejaron en el racinguismo: la adopción del mítico grito de aliento.
En los actos del Centenario. Se hará un concurso de “relinchíus” racinguistas, a ver quien entona mejor el legendario grito de apoyo
Las Peñas del Racing, en los actos que han organizado para este sábado en la Plaza de Pombo dentro del Centenario Popular, rendirán homenaje a la primera Peña Racinguista de la historia, “El Tirabeque”, con un acto simpático y sencillo que hará honor al extraordinario legado que dejaron en el racinguismo: la adopción del mítico grito de aliento “alabín, alabán, alabín-bon-ba, Racing, Racing, ra-ra-ra”.
Fue Antonio Cuadra – padre del conocido aficionado y exjugador de la sección de Hockey del Racing, Paco Cuadra-, recién llegado de México a comienzos de los años veinte quien trajo en su maleta el popular grito de apoyo que pronto asimilaría la Peña recién creada juntoa sus amigos Barbosa, Montoya, los hermanos Lera, Bueno, Varela, Ruiz…El grito traspasaría incluso nuestras fronteras, llegando a figurar en los cánticos habituales de los seguidores de otros equipos.
El cántico enseguida se popularizó en la Tribuna de Gol de los viejos Campos de Sport y era tal el estruendo, que rápidamente se la rebautizaría como la “Gradona de los Malditos”, después que el crítico Alejandro Quintana, recordando algún pasaje de El Tenorio, escribiera “cuán gritan esos malditos”. Hoy, las Peñas Racinguistas, también en homenaje a aquellos, ha nombrado así a la grada joven de los actuales Campos de Sport.
El homenaje, a partir de las 16:00 horas, será sencillo y divertido; se trata de comprobar quien entona de la mejor manera el grito de guerra, por antonomasia, del Racing; quien hace, en suma el mejor relincho, jisquíu, aijujú o relinchíu.
Nota: Relincho, jisquíu, aijujú o relinchíu, según definición de José Luis Santos Toca en la Gran Enciclopedia de Cantabria, es un “grito gutural, enérgico y salvaje”, extendido por todo el norte peninsular –con diferentes nombres- que se suele utilizar en la actualidad , entre otras, como remate de las tonadas solistas y de ronda y “como desafío entre cuadrillas de mozos rivales, estallando potente y arrebatador”.



