Rafael Sebrango, que ya había defendido públicamente la eliminación de la partida de dietas del Parlamento de Cantabria, ahora denuncia que los Diputados “disfrutan de un pago mensual de 1.000 € por el que no tributan a Hacienda”.
Desde la formación política piden la eliminación de este privilegio fiscal, de esta injusticia que carece de toda moral.“Es escandaloso, insoportable, e insufrible”, indicó, que “quienes votan y deciden nuestro esfuerzo fiscal, se reserven 12.000 € al año, por cabeza, exentos de impuestos”.
Según reconoció recientemente el Presidente del Parlamento de Cantabria, los Diputados regionales cobran 2.800 € mensuales netos, que se descomponen en 1.800 €, limpios, de salario, y 1.000 € de dietas.
Sebrango recordó que “sólo cotizan a Hacienda y Seguridad Social por el sueldo, cuyo coste real para el presupuesto se puede elevar a 2.600 €, aparte de los 1.000 € de gracia”.
Sobre este pago de 1.000 € mensuales, afirmó que “se disfrazan como dietas, pero en realidad es un pago fijo mensual, que cobran incluso durante las dilatadas vacaciones parlamentarias”.
Por estos 1.000 €, los Diputados “ni cotizan a Hacienda ni a la Seguridad Social”, lo cual constituye “el más claro ejemplo de insolidaridad, y de pertenencia a una casta aparte”.
“Todos los ciudadanos de Cantabria, asumimos en estos tiempos un pesado esfuerzo fiscal”, apuntó, “precisamente para pagar los platos que ellos han roto”.
“Lo mínimo que deberían hacer es eliminar esa soldada de 1.000 € libres de impuestos”.
Este privilegio fiscal está contemplado, como excepción, en la Ley reguladora del impuesto sobre la renta de las personas físicas, que contempla un trato distinto para las dietas de Diputados de Parlamentos Regionales, que el dispensado a empresas y trabajadores.
“Es legal, pero absolutamente injusto”, recalcó Sebrango, para el que “no hay ninguna razón para mantener esta injusticia”, que a su juicio “carece de toda moral”.
“El Parlamento de Cantabria ha de modificar el sistema retributivo de los Diputados”, finalizan desde LA UNIÓN (LU), del que “hay que eliminar todo vestigio de privilegio fiscal”.


