La reforma local sólo busca garantizar los puestos de trabajo para políticos, evitando el cierre de ningún Ayuntamiento. Las Juntas, al ser la única administración de elección directa por el ciudadano , son incontrolables.
Unión apoyó las propuestas de la Federación Independiente de Entidades Locales Menores (FIELM), donde están representadas Juntas Vecinales de Cantabria, Aragón, y Castilla y León, ante la reforma del régimen local que proyecta el Gobierno de la Nación.Para Rafael Sebrango, Presidente de la formación política, “antes que cerrar Juntas Vecinales, habría que cerrar muchos Ayuntamientos”, y destacó que “sin Juntas Vecinales, muchos pueblos desaparecerán”.Las Entidades Locales Menores, “garantizan un mínimo de atención” a las poblaciones más pequeñas, principalmente de Cantabria y de Castilla y León, que es donde más número de Juntas existen, y además “no afectan lo más mínimo al déficit público”.“Si desaparecieran Ayuntamientos insostenibles, los pueblos en que se asientan deberían convertirse en Juntas Vecinales”, que además “son administraciones esencialmente gratuitas para el ciudadano”.“No tiene ningún sentido poner a las Juntas Vecinales en el punto de mira, y dejar tal cual están a las Autonomías, verdadero agujero sin fondo del dinero público”, recalcó.Con la reforma local “se mantienen todos y cada uno de los Ayuntamientos”, pese a que el Gobierno había defendido que “no podíamos tener tantos Ayuntamientos en España”.“No van a cerrar ni un Ayuntamiento, porque no quieren renunciar a los puestos de trabajo políticos que proporcionan”, acusó Sebrango, “siguen viendo los Ayuntamientos como lugares donde colocar a militantes del partido”.Además, prosiguió, cerrar las Juntas Vecinales, supone “acabar con la única posibilidad de elección directa del gobernante que existe en España”.En este sentido, recuerdan desde LA UNION (LU), que en los Ayuntamientos “sólo elegimos concejales”, y son luego ellos los que “pueden pactar a su antojo quién es el Alcalde”, como igualmente ocurre en el caso del Presidente del Gobierno y el de la Autonomía “que son designados por los diputados, pero no directamente por el ciudadano”.“Las Juntas, al ser de elección directa, no son controlables por el partido político, y eso es un problema para ellos”.Finalmente, en LA UNION (LU), abogan porque las Juntas “tengan su participación en los impuestos municipales, en proporción al número de vecinos, para garantizar que todo el dinero público sea gastado con equidad en todos los pueblos de Cantabria y de España”.


