Montoro admite en el Senado que el texto al que ha sometido a varios volantazos «ha ido modulándose». «Reconoce el papel político de los gestores que están más cerca de los ciudadanos.
El municipalismo no encontrará en la reforma local las soluciones que reclamaba al desbarajuste de las competencias impropias y a los desequilibrios en la financiación. Nada de eso. Lejos de solventar problemas, el texto que hoy recibirá luz verde del Senado y que el jueves será sometido a aprobación definitiva en el Congreso crea otros nuevos. El que más solivianta a los Ayuntamientos es la regulación de los servicios sociales. La obstinación que Hacienda ha mostrado en el ámbito de los servicios contrasta con las cesiones en materia retributiva. La reforma que iba a meter la tijera a las nóminas blindará sueldos de 30.000 a 80.000 euros al año para los alcaldes cántabros.
En el año y medio transcurrido desde su anuncio hasta la aprobación, el ministerio de Cristóbal Montoro llegó a comprometer que limitaría el salario de todos los ediles de cada corporación al 0,6 % de su presupuesto anual. Esta medida llevaba aparejada la supresión de retribuciones para alcaldes de municipios de menos de 1.000 habitantes. Pero del mismo modo que desistió de su pretensión de recortar ediles, también plegó velas en la limitación salarial. Hacienda establecerá una tabla retributiva, sí, pero será mucho más generosa de lo previsto. Los alcaldes se asegurarán una retribución anual de 30.000 euros en los municipios de 1.000 a 5.000 habitantes (los de menos de 1.000 no podrán tener dedicación exclusiva). Tomando como referencia el sueldo de un secretario de Estado (100.000 euros), los regidores de concellos de 5.000 a 10.000 vecinos cobrarían 40.000 euros; los de municipios de 10.000 a 20.000, 45.000; y los de ayuntamientos de 20.000 a 50.000 habitantes, 55.000. Por tanto, los que más percibirán serán los de Torrelavega y Santander. Hacienda cedió en este punto ante la rebelión de los alcaldes, incluidos los del PP. Montoro lo admitió ayer en el Senado, al señalar que el texto al que ha sometido a varios volantazos «ha ido modulándose». «Reconoce el papel político de los gestores que están más cerca de los ciudadanos.


