Los medios achacan la eliminación de la capital española a «los escándalos de dopaje», a la «mala situación económica» y a la «poca magia trasmitida»
Así, la web de ‘L’Equipe’ recalcó que la capital japonesa quiere «devolver la esperanza a un país desolado por la catástrofe deFukushima», uno de los que parecía puntos débiles del proyecto nipón. Además, ‘lequipe.fr’ señaló que «la rotación de continentes fue respetada», recordando que los Juegos volverán a Asia doce años después de los de Pekín en 2008 y apuntó la decepción en Madrid pese a la presencia de SAR el Príncipe de Asturias y Pau Gasol. «No lograron aportar un toque de magia a unos Juegos que pasaban por ser los de la austeridad», indicó.
Más contundente con lo duro del fin del cuarto sueño olímpico de Madrid fue’gazzetta.it’, que calificaba su eliminación en la primera ronda tras caer en el desempate conEstambul»como desilusión cósmica». «Madrid estaba convencida, segura que el dicho popular a la tercera va la vencida recibiría la confirmación olímpica enBuenos Aires», añadió la web del diario deportivo italiano.
El’Washington Post’subraya que el proyecto madrileño fue perjudicado por la cercanía de los Juegos de Londres y de los de Sochi, «y quizás también por la enfermiza economía europea». El diario ‘Ole’, de Argentina, sede de la votación final, jugó con las palabras para dar la noticia con un ‘Te Tokio a vos’, mientras que en el país nipón,’newsonjapan.com’abre con una foto de la alegría que produjo la decisión enJapón.
‘The Sunday Times’ indica que elCOInecesitaba una alternativa «de confianza», después de la preocupación que ha suscitado la gestión de los Juegos deRío de Janeiro2016. Tokio era, según este rotativo, el candidato con más posibilidades por su «estabilidad y potencial comercial».
Por su parte, ‘The Sunday Telegraph’ reconoce que la pronta eliminación de Madrid fue una sorpresa, pues la capital española se consideraba favorita, pero incide en que el COI quedó cautivado por la promesa de los japoneses de ofrecer unos Juegos «seguros» y sin imprevistos. También influyó en contra de la candidatura de Madrid, añade el periódico, la historia de escándalos de dopaje, algo que también afectó a Estambul.
TRISTEZA GENERAL
Jarro de agua fría. Era la tercera vez consecutiva que lo intentaba y no se ha tenido en cuenta. Tras un empate en la votación entre Estambul y Madrid, Madrid ha sido la eliminada. Nadie imaginaba ese desenlace. Ese desenlace rápido e inapelable. Tokio se consolida ahora como máxima candidata para la organización de los Juegos del 2020. Después de que en la primera ronda de votaciones Madrid y Estambul empatasen como las ciudades menos votadas, se procedió a una ronda de desempate en la que Estambul ha obtenido 49 votos, por 45 de Madrid.
Los miembros del COI, reunidos en Buenos Aires, elegirán a continuación la sede de los Juegos entre Tokio y Estambul. La madrileña Puerta de Alcalá ha enmudecido nada más conocerse la decisión del COI y tras el júbilo que se respiraba desde primeras horas de la tarde por la calles de Madrid, la decepción ha terminado de golpe con la fiesta. Los miles de madrileños que esperaban expectantes para ver en directo desde la Puerta de Alcalá el resultado de la votación del COI en Buenos Aires, al ritmo de la música de cantantes como Manu Carrasco, Pastora Soler y Carlos Baute, reflejaban en sus rostros la desilusión de que a la tercera tampoco era la vencida.
La derrota de Madrid en Buenos Aires deja a la capital sumida en un mutismo mayor que el de las elecciones para 2012 y 2016, ya que tres rechazos consecutivos a un proyecto sólido, bien evaluado y con el respaldo logrado por el madrileño parecen significar el adiós a su aspiración olímpica. Julio de 2005, octubre de 2009 y septiembre de 2013 marcan las decepciones de la que pretendía convertirse en la segunda ciudad olímpica española, después de Barcelona’92, y dar un nuevo impulso al deporte español, asfixiado por los recortes económicos tras los Juegos de Londres.
Razones
Las razones que han llevado a la eliminación de Madrid hay que buscarlas probablemente en que no ha conseguido transmitir confianza económica en el proyecto e impacto internacional. Mientras, Japón ha sabido transmitir confianza en el control de la radiación de Fukushima y en su potencial financiero para ofrecer unos Juegos optimistas y tecnológicos. Madrid no ha vencido el lastre del dopaje y la crisis. Estambul ha presentado escaso optimismo pero confianza en que su oferta supondría un puente entre Occidente y el mundo musulmán.
En paralelo a la reflexión de los motivos que han llevado al COI a preferir a Tokio o Estambul y a las consecuencias que esta decisión pueda tener, el deporte español debe buscar ahora otros alicientes para no dejar de crecer y volcarse en las competiciones que tiene que acoger, para mantenerse como un referente en la organización de pruebas.


