La nueva ordenanza de convivencia que el Ayuntamiento de Madrid quiere implantar a principios de 2014 sigue dando que hablar. La capital parece que da un giro reaccionario y conservador criticado por muchos.
¿Cómo actuarán los agentes municipales para sancionar a quien infrinja estas nuevas normas?Julián Leal, portavoz del Colectivo Profesional de Policía Municipal, sindicato mayoritario, lamenta que con esta ordenanza los agentes van a parecer «meros recaudadores». Ve además difícil demostrar ciertas conductas que serán objeto de infracción: «¿Cómo se sabe si el cliente le está solicitando un servicio a una prostituta o simplemente le está pidiendo la hora?Para probar eso no sólo tienes que mirar, también tienes que escuchar. Ya con el botellón a veces nos resulta difícil demostrar que es alcohol lo que se bebe, demostrar esto será peor». Leal también critica las sanciones para los mendigos:»¿Cómo vas a poner una multa a alguien que pide limosna para comer? No tiene sentido». «Quieren que hagamos de padres malos y castigadores con una plantilla con cotas de 2005 (actualmente en Madrid hay 6.430 agentes municipales) con una media de edad de 45 años», afirma. El portavoz de CPPM considera que, aunque entre en vigor la normativa tal y como está,»muchas de las multas no se cobrarán».


