La asamblea ha sido seguida por más de 400 personas, aunque únicamente han votado los algo más de 300 trabajadores que estaban presentes Duras críticas al delegado de USO.
Los trabajadores de Sniace han dicho no a la última propuesta efectuada por la empresa. En una asamblea, tensa y emotiva, que se ha prolongado durante casi dos horas más de 400 personas han debatido la propuesta del comité en contra, precisamente de la oferta de la dirección que pasa básicamente por 63 despidos, 146 prejubilaciones y rebajas salariales. Únicamente se ha producido un voto a favor y una abstención.
La asamblea ha sido seguida por más de 400 personas, aunque únicamente han votado los algo más de 300 trabajadores que estaban presentes.
Durante la reunión el presidente de Cantabria, Ignacio Diego, ha llamado a los representantes de los trabajadores y les ha planteado una nueva reunión a tres bandas: Gobierno, empresa y comité. Pero no hay fecha aún. Si hay fecha para una reunión del comité de empresa que el jueves analizará la nueva situación.
Al terminar, los operarios de Sniace han comenzado a recoger y desmontar el campamento instalado al iniciarse el encierro en la factoría el pasado domingo. Algunos, como el secretario del comité de empresa, Antonio Pérez Portilla, han salido de la empresa llorando. Ahora, de momento, vuelven a sus casas. No se creen que “esto se acabe”, pero insisten en que se van a mantener unidos y a continuar la lucha.
La decisión de los trabajadores implicará que la dirección de Sanice comience a enviar las cartas de 513 despidos y por tanto el proceso de liquidación de la empresa. Cuando las tengan, de forma individual cada empleado puede iniciar una demanda de despido improcedente. Sniace mantenía en suspenso esas cartas a la espera del resultado de la asamblea.
El debate no ha estado exento de momentos tensos en especial hacia el delegado sindical de USO, Justino Sánchez, al que algunos trabadores han acusado de «traidor».
Uso propuso ayer que la propuesta de la empresa se llevara a la asamblea de trabajadores, y durante la negociación ante el Orecla propuso sorpresivamente una alternativa que recogía que no hubiera ningún despido y que, a cambio, no se renovaran una vez caducaran los 63 contratos de relevo existentes. A la vez, se recortarían salarios al resto de la plantilla durante tres años (con medias entre el 16 y el 8%) y se crearía una bolsa de trabajo para recolocar a los relevistas cuyos contratos fueran caducando. El plan tampoco fue aceptado finalmente por la empresa.
También se han producido reproches entre los propios trabajadores, porque muchos no han participado en las movilizaciones, iniciadas hace nueve meses.
SIETE HORAS EN EL ORECLA
COMIENZA EL ENCIERRO
Unos 250 trabajadores de Sniace se han encerrado en la zona de la báscula» y zonas verdes cercanas a este lugar como medida de protesta y para forzar a la empresa a que retire los 81 despidos anunciados dentro del plan de viabilidad de la planta, que suman 227 con las 146 jubilaciones planteadas.


