Título: “LA TRAVIATA”
Género: Ópera
Autor: GIUSEPPE VERDI
Compañía: TEATRO MUNICIPALE DI PIACENZA
Director de Escena: ROBERTO CATALANO
Director Musical: MIQUEL ORTEGA
Orquesta. SINFÓNICA DE BILBAO (BOS)
Coro: LÍRICO DE CANTABRIA
Director de coro: ELENA RAMOS
Elenco: SABINA PUÉRTOLAS, MEDEA CHIKASHVILLI, NOEMÍ LÓPEZ, ANDRES SÁNCHEZ JOGLAR, MARIO CASSI, JESÚS LAVID, ALEJANDRO VON BÜREN, EMILIO SUÁREZ, MIQUEL FERRANDO, JAVIER DÉZ Y PABLO GÓMEZ
Sala Argenta
Crítica: Inicio de la primera de las dos temporadas oficiales del Palacio de Festivales, la correspondiente a Otoño- Invierno. Lo ha protagonizado ese género tan deseado por estos pagos, cual es la ópera.
Un montaje del Teatro Municipale di Piacenza de, “La Traviata”, la tercera de la trilogía junto a “Rigoletto” y “Il Trovatore” original de Verdi y quizás la más clamada. Se dice que se representa en alguna parte del mundo cada día.
El escenario de la Argenta se ha revestido de las paredes palaciegas parisinas. Ya se sabe que está basada en la novela, “La Dama de las Camelias” de Alejandro ´Dumas, hijo. La escenografía de Mariana Moreira, con un diseño, en principio clásico, se quedo corta para mostrar la grandeza de una sociedad de gran alcurnia, frente a la sociedad de las cortesanas. Muy pobre, sobre todo en la puesta en escena de algunos ámbitos, como la casa de la protagonista, con dos muebles y un telar. Con, un vestuario al menos elegante como requiere la historia. En estos apartados, me permito destacar una excelente y creativa iluminación, elaborada por Verónica Pattuelli. Con unas lámparas que aportan una sugerente luz amarilla, que mezclada con otros tipo de coloridos crea perfectamente, los por la escenografía incompleta, diferentes ambientes.
Una aportación que pone en situación al drama al que se enfrenta, Violetta Valéry, la cortesana que enamora y se enamora del chico de alta alcurnia, Alfredo Clemomt.
Pero esta versión creada en Piacenza, sin perder de vista a la historia folletinesca a través del paso del tiempo, en la que se basa el libreto escrito para Verdi por, Francesco María Piave, tiene un contenido social, incluso político. Además de lo trágico romántico, que seguramente, es lo que suele quedarse en la mente de los espectadores, nos pone el acento en estos términos tendentes a mayor profundidad temática, haciendo algunos cambios en ciertas coreografías en la mente de todos. Dándola un tono crítico, la mayoría de las veces soterrado.
El elenco y el coro, parte fundamental en un espectáculo operístico, conto con tres intérpretes principales que llevan el peso de la obra ayudados de una pléyade de secundarios, además del coro. La soprano en el rol de Violeta corrió a cargo de Sabina Puértolas; que los días antes a las representaciones tuvo un serio problema de salud, que afecto a su excelente voz. Cogida a tiempo en el Hospital Valdecilla por el Doctor, Ortega hizo que se superará, a pesar de un inicio cargado de nervios, que la impidieron expresar algún agudo. El tenor, en el papel de, Alfredo, no emociono, aunque tiene gusto interpretativo. Con una buena interpretación del barítono, en el papel del padre de Alfredo,el Señor Clemont, encarnado por el italiano, Mario Cassi.
Los secundarios en general muy correctos, algunos destacando incluso. Supieron acoplarse, en las ocasiones requeridas al coro. Un Coro Lírico de Cantabria, en esta ocasión algo estático, pero mejorando en interpretación.
La Orquesta Sinfónica de Bilbao, una de las más antiguas de España, posiblemente en un proceso de renovación, estuvo muy correcta. Perfectamente conducida por una de las batutas líricas mejores de nuestro país, el maestro Miquel Ortega, que ya ha dejado grandes noches en este Palacio de Festivales y que esta ocasión, quizás por los problemas de salud de la protagonista, la llevo en un tono algo sosegado



