Se puede recordar al Alcalde que son muchas las veces que ha
ofrecido incorporar en el barrio distintos departamentos del
ayuntamiento, con miras a su plena integración al centro de ciudad, lo
cual, lamentablemente, nunca ocurrió.
La imagen es del acreditado fotógrafo Enrique Gutiérrez Aragón.Colectivo Vecinos de la Inmobiliaria.Cuando un barrio de la Ciudad como el deLa Inmobiliaria, estácondenado -parece que por todos- para no poder levantar cabeza, todaslas cosas más destacadas del año pasan por él, pero por desgraciasiempre ocurren las malas, nunca sucede una sola noticia agradable queconforte y aliente a sus habitantes torrelaveguenses.Habrá habido cientos y cientos de contagios del coronavirus -hastacasi un millar- en Torrelavega durante todo lo que llevamos deepidemia, pero nunca se ha sabido en que calle, barrio o portal seencontraba el foco, pero surgió en la Inmobiliaria, entonces sí, habíaque anunciarlo a bombo y platillo y a toda página de los periódicos,en el sentido de que había que cerrar enseguida el barrio y poner encuarentena a más de seis mil vecinos.Por cierto, nos sorprende en principio que cuando se habla desde haceaños de planes para recuperación de La Inmobiliaria; por ejemplo, elPlanUrban, el barrio se compone desde la calle Conde Torreanaz, hastala rotonda del donust, incluyendo la iglesia y el colegio público JoséMaría Pereda, pero en este caso se ha limitado a un perímetro formadopor una parte de las calles, de las cuales algunas no vienen comolimitadas ni siquiera en el Boletín Oficial de Cantabria especial deldía 11 de septiembre nº 22, del cual transcribimos la resoluciónsiguiente»Primero. Ámbito de aplicación.1.- Las medidas sanitarias específicas previstas en la presenteResolución resultarán de aplicación en el área delimitada por lassiguientes calles del barrio La Inmobiliaria, sito en el municipio deTorrelavega:Calle Pintor Varela: En su totalidad.Calle Julián Urbina: Los números impares desde la calle Pintor Varelahasta su intersec- ción con la calle Ceferino Calderón.Calle Ceferino Calderón entre las intersecciones de las calles JoséMaría Pereda y Julián Urbina: Ambos márgenes en ambas callesCalle Marqueses de Valdecilla y Pelayo: Desde la confluencia de lamisma con la calle José María Pereda hasta la intersección con lacalle Juan XXIII. Ambos márgenes.Calle Juan XXIII desde la Calle Marqueses de Valdecilla y Pelayo hastasu intersección con la calle Antonio Bartolomé Suárez: Ambos márgenes.2.- Las medidas sanitarias específicas previstas en la presenteResolución se entienden sin perjuicio de la aplicación de lasrestantes medidas sanitarias adoptadas con carácter general por laAdministración de la Comunidad Autónoma de Cantabria, en cuanto no seopongan a las presentes».Una vez visto y leído esto, preguntamos: ¿Quién tiene la culpa, de lamarginación que están sufriendo todos las calles y vecinos que seencuentran dentro del perímetro marcado y cerrado por…?Sí buscamos culpables del contagio, bien claro lo tenemos. Sinembargo, hay que señalar, en primer lugar, la falta total devigilancia por parte de la policía local, tantas veces reclamada porla junta de vecinos, y nunca conseguida. En segundo, los gruposincontrolados que se pasan el día sin tener nada que hacer sentadospor el barrio sin protección de ninguna clase, por lo tanto, no tienenque pagar parte de un barrio, por unos grupos que a su vez circulan yconviven no solamente por el perímetro marcado, fuera de las normaspublicadas enBOC Especial nº 22del 11 de septiembre de 2020, si nopor todo el recinto de la Inmobiliaria, que lo componen las calles quese encuentran desde la de Conde Torreanaz, hasta la glorieta deldonust, por lo menos eso fue así para repartirse los fondos del PlanUrban para la Inmobiliaria.Nos resulta difícil entender que se confine el colegioJosé María dePereda, y se deje libre de confinamiento, el colegioMayer, en el queel 100% de su alumnado son hijos de personas , que como todos losdemás viven y circulan por toda la Inmobiliaria. Igualmente, diríamosde los sitios o puntos de encuentro que tienen costumbre reunirse,pues como todo el mundo sabe en el barrio, no solo es el banco de lacalle Juan XXIII, que parece le han hecho desaparecer, si no elclaustro de la Iglesia que se encuentra en la calle General Ceballos,al igual que el colegio antes citadoMayer, y fuera del perímetromarcado, también tenemos elCentro de Acogida de la Cruz Roja,responsable número uno de todo el deterioro del barrio, que hace muchodebía de haber dejado de ser barrio y unirse a centro de ciudad, puesesto era lo que se pretendió hacer con los fondos del Plan Urban parala Inmobiliaria.Se puede recordar al Sr. Alcalde que son muchas las veces que haofrecido incorporar en el barrio distintos departamentos delayuntamiento, con miras a su plena integración al centro de ciudad, locual, lamentablemente, nunca ocurrió. También se le puede recordar unproyecto presentado por él de un túnel de tránsito de vehículos en lacalle Antonio Bartolomé, para unir las rotondas del donust con la dePedro Sobrado, y así dejar una gran zona de esparcimiento junto con lafacilidad de acceso al Polideportivo la Habana Vieja, proyecto-también debemos decirlo alto y claro- nunca hecho y ni siquierapresentado.Han surgido numerosos proyectos como la estación de autobuses, laestación intermodal, el centro de emprendedores, y por ultimo elaparcamiento en altura. Esto en la finca de la Carmencita, que despuésde ¡catorce! años todavía está sin desarrollar.El centro de despachos para posgrados, que con la calle Juan XXIII yla Escuela de Adultos, fue uno de los principales motivos presentadospara la concesión del Plan Urban para la Inmobiliaria, y que se teníaque haber desarrollado en la finca de Barreda en la calle TorresQuevedo, y después de haber comprado la finca, esta sirve deaparcamiento para 20 coches. La dejadez, pues, no puede ser mayor.El último proyecto presupuestado y aprobado, es el del Centro deMayores Ramiro Bustamante en la calle Julián Urbina, ya hace tres añosque se empezó por comprar unos bajos para dar vida a una zonainfrautilizada como es la plaza de Chanete, y aún después de tenertodos los vistos buenos y aprobaciones del ayuntamiento, no se hasacado a licitación. Y, lo más grave, no se sabe cuando se sacará.Nos preguntamos con toda lógica y sentimiento torrelaveguense: ¿cómosería la Inmobiliaria si se hubiesen realizado todas estas promesas?.Desde luego, ya decimos que no estaría confinada y sus habitantessufriendo la situación.>


