Aun así, el Ejecutivo catalán no quiere dar por cerrado formalmente el diálogo y por eso se muestra dispuesto a explorar esa oferta de consenso lanzada por Rajoy. «No seremos ingenuos, ni aceptaremos dilaciones en el calendario», advirtió sin embargo Homs
La Generalitat de Cataluña mantiene el desafío de celebrar una consulta soberanista en el año 2014, a pesar de la respuesta negativa ofrecida por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a la solicitud de autorización para celebrar este referendo realizada por el presidente catalán, Artur Mas. Aunque Rajoy advirtió de que solo está dispuesto a hablar «sin fecha de caducidad» en el actual marco jurídico, que no contempla esa consulta, el portavoz del Ejecutivo catalán, Francesc Homs, confirmó ayer que, tras la lectura de la carta de respuesta del presidente del Gobierno, la Generalitat cumplirá los plazos ya estipulados. Esos plazos contemplan la realización de la consulta soberanista en Cataluña antes de que acabe el año 2014.
«No seremos ingenuos»
Homs se refirió a la respuesta «unitaria» al Gobierno que Mas pretende consensuar en el Parlamento catalán y explicó que los contactos para ello se iniciarán de inmediato para tener una posición común en el debate de política general que se celebrará en el Parlamento catalán a final de mes. Aun así, el Ejecutivo catalán no quiere dar por cerrado formalmente el diálogo y por eso se muestra dispuesto a explorar esa oferta de consenso lanzada por Rajoy. «No seremos ingenuos, ni aceptaremos dilaciones en el calendario», advirtió sin embargo Homs.
ERC, socio de Artur Mas que garantiza la estabilidad del Gobierno catalán, insistió también ayer en que la consulta soberanista debe celebrarse en el 2014 «sí o sí», en el «marco legal que más convenga» o en el que tengan a disposición, que a su juicio podría ser la futura ley catalana de consultas o unas elecciones plebiscitarias.
Un problema «entre catalanes»
El primer secretario del PSC, Pere Navarro, consideró que la carta de respuesta de Rajoy deja «muchas puertas abiertas» e instó por ello al jefe del Ejecutivo a unirse a los socialistas para reformar la Constitución y articular una España federal. La presidenta del PP vasco, Arantza Quiroga, se refirió también a la situación de Cataluña y aseguró que su partido defiende en el conjunto de España «relaciones de acuerdo» basadas en la «lealtad, el respeto, la cooperación y la coordinación». Después de explicar que el País Vasco ya sabe lo que supone la confrontación política, advirtió de que en Cataluña puede llegar el momento en el que el «problema» no sea su relación con Madrid sino «la relación entre catalanes». Frente a ello, abogó por evitar esa «ruptura social» desde el respeto, la lealtad y la responsabilidad.
El coordinador federal de Izquierda Unida, Cayo Lara, consideró «un error» por parte del Gobierno «cerrar la puerta» a una consulta legal en Cataluña que, a su entender, no es por la independencia sino para «conocer la opinión» de los catalanes. «No hay que tener miedo a la consulta, sería rica para Cataluña y para el conjunto del Estado porque aflorarían todas las propuestas», señaló.
A RESPUESTA DE LA GENERALITAT
ElGovernde Catalunya ha respondido a la carta enviada ayer sábado por el presidente del Gobierno, MarianoRajoy. El portavoz Francesc Homs ha admitido que, tras dos meses de espera, la respuesta obtenida “no es la respuesta que el Govern pretendía” cuando mandaron su carta. De hecho, la Generalitat esperaba una respuesta “al estilo Cameron” que permitiera abrir un proceso de negociación.
No obstante, Homs afirma que la Generalitat se toma “muy seriamente” el compromiso al diálogo del que hablaba Rajoy en su carta. A pesar de ello, Homs ha admitido que no se puede ser “ingenuo” y que tampoco aceptarán que, como consecuencia de ese diálogo, “el proceso se someta a dilaciones innecesarias”.
Sin embargo, ha precisado que el hecho de que Rajoy no explicite en su carta el rechazo a una consulta soberanista ha llevado al Govern a decidir «tomarse seriamente el compromiso de diálogo», por lo que explorará esas posibilidades pero sin aceptar dilaciones al calendario marcado, que prevé celebrar la consulta en 2014.
Francesc Homs ha recalcado que lo que Mas buscaba al enviar su carta al presidente era «una respuesta estilo (David) Cameron»; es decir, la aceptación de convocar una consulta soberanista, la negociación de la fecha y la pregunta y la asunción de las consecuencias, lo que en su opinión responde a un «clamor muy mayoritario» en la sociedad catalana.
Para el portavoz del Govern, la carta de Rajoy no ha respondido ni a las expectativas del Ejecutivo catalán ni «ha estado a la altura» de lo que los catalanes expresaron en la movilización de la pasada Diada y, «por aquello de las mayorías silenciosas», ha añadido, lo que reflejaron los resultados de las últimas elecciones autonómicas de noviembre pasado.
El portavoz del Gobierno catalán, que ha leído ante la prensa la reacción del Govern a la carta de Mariano Rajoy que llevaba por escrito, ha insistido en que el texto contiene palabras «muy calculadas» que los miembros del Ejecutivo han «meditado mucho», por lo que no ha querido extenderse en las distintas interpretaciones de la misiva, como la que ve en ella una puerta abierta a una consulta tolerada.
Para Homs, la carta de Rajoy «no entra en el fondo de la cuestión», pero la inexistencia de un no explícito a la consulta en la misiva y la predisposición al diálogo expresada por el presidente ha llevado al Govern a apostar por explorar esas posibles vías de entendimiento.
«Cuando uno está dispuesto al diálogo está dispuesto a hablar del fondo de las cosas», ha apuntado Francesc Homs, que seguidamente ha remachado: «A ver si por la vía del diálogo acabamos de aclarar la posición del Gobierno español al respecto».
El conseller ha insistido en que, independientemente de ese diálogo, el Ejecutivo catalán no aceptará «dilaciones innecesarias» en el calendario que se ha fijado, por lo que mantendrá contactos con los grupos parlamentarios para acordar las bases para celebrar una consulta en 2014.
El próximo debate de política general, como ya apuntó ayer Artur Mas, es para Homs «un buen espacio» en el que «visibilizar» el apoyo de una mayoría parlamentaria a la consulta.
El conseller, que cree que el calendario fijado por el Govern da un margen de «meses» para profundizar en el diálogo con el Ejecutivo, ha rechazado además entrar en el debate sobre la legalidad de una eventual consulta porque, a su juicio, «la discusión no está ahí».
En ese sentido, ha argumentado que la Generalitat ya ha detallado al Gobierno «hasta cinco vías legales» para convocar la consulta y ha proclamado que el principio de legalidad «siempre ha sido el norte del Govern y del Parlament» en el proceso soberanista.
LA CARTA DE RAJOY
El jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, ha ofrecido este sábado por escrito al presidente de la Generalitat, Artur Mas, diálogo «sin fecha de caducidad» y le ha pedido «lealtad institucional» y «respeto al marco jurídico», en una carta que le ha remitido esta tarde. En la misma no se cita la consulta, que es el tema que está agitando las relaciones de la Generalitat con el Gobierno del Estado.
CARTA ENVIADA
Estimado President:
En respuesta a su carta en la que me plantea la necesidad de abordar un proceso de negociación para la celebración de una consulta en Cataluña, y sin perjuicio del exhaustivo análisis que exige el informe jurídico y político que me ha enviado con posterioridad, paso a manifestarle mi criterio respecto a las cuestiones que plantea.
Siempre he sido -y creo haberlo demostrado- una persona comprometida plenamente con el diálogo como forma de resolver las diferencias políticas o de cualquier otra índole.
Este compromiso con el diálogo adquiere su verdadero sentido desde la exigible lealtad institucional y desde el respeto al marco jurídico que a todos nos protege y que a todos nos vincula, en especial a quienes ejercemos responsabilidades de gobierno. Por mi parte, el diálogo no tiene fecha de caducidad cuando se trata de atender al interés general de los españoles y, por ello, de todos los catalanes.
En este sentido, considero que el mejor servicio a la legitimidad democrática que usted invoca es precisamente respetar ese marco jurídico en el que los gobiernos hallan su fundamento y legitimidad y los ciudadanos encuentran la garantía para la convivencia y la concordia.
Estoy convencido de la extraordinaria relevancia que Cataluña tiene para el conjunto de España y de la riqueza, pluralidad y singularidad de la sociedad catalana. Pienso asimismo que los vínculos que nos mantienen unidos no pueden desatarse sin enormes costes afectivos, económicos, políticos y sociales. Y por supuesto, quiero también transmitirle la firme convicción de mi Gobierno de que hemos de trabajar en el fortalecimiento de esos lazos y huir de los enfrentamientos. Debemos hacerlo desde la lealtad recíproca y el fomento de la corresponsabilidad en las dos direcciones.
Convencido de que juntos ganamos todos y separados todos perdemos, le invito a que ejerzamos responsablemente nuestra función como gobernantes democráticos con lealtad hacia los ciudadanos y las instituciones que representamos en estos momentos de dificultad económica y social que padece nuestra sociedad.
Desde el profundo afecto que siento por la sociedad catalana en su conjunto y el respeto institucional a la Generalitat de Cataluña que usted representa hoy, quedo a su disposición para trabajar conjuntamente y ofrecer así la mejor respuesta a las necesidades reales de todos los ciudadanos.


