El de la Diócesis de Cartagena ha sido el último escándalo de obispos que se vacunaron saltándose el protocolo nacional, que establece un orden.
Este lunes, los medios se hacían eco de la vacunación del obispo de Cartagena,José Manuel Lorca Planes, que recibió el suero contra el coronavirus incumpliendo el protocolo, y según supo posteriormente,haciéndose pasar por capellán de una residencia de ancianospara ‘colarse’ y ser inmunizado.
Tras conocer que la Fiscalía de Murcia investigará los hechos por si fueran constitutivos de delito, el obispo de Cartagena ha pedido disculpas y ha afirmado quese vacunó «por invitación del Patronato Hogar de Betania».
En una carta, Planes asegura estar «verdaderamente dolido por dentro y lamento esta situación», por lo que pide disculpas, y señala que se vacunó «cuando se me propuso, y «en aquel momento no supe calcular las consecuencias y está claro que, de saberlas, no lo habría hecho».El obispo ha matizado las informaciones sobre la vacunación de algunos de sus colaboradores. «El obispo auxiliar,Sebastián Chico Martínezno se ha vacunado;Tomás Cascales, sí se vacunó en su momento porque es capellán de esta residencia que visita a diario,José Sánchezlo hizo como miembro del patronato, mi secretario,Maximiliano Caballeroes capellán de unas religiosas que regentan un centro de día para atención de personas mayores, y tenía que vacunarse para proteger a estas personas, yFrancisco Gil Hellín, al ser octogenario, le pedí yo que vinera, puesto que se nos invitó y creía que convenía porque estaba en la edad».
Antes del obispo murciano, se saltaron el protocolo del plan nacional de vacunación los obispos de Orihuela (Alicante) Mallorca y Córdoba.


