El comisario económico Olli Rhen aprecia un punto de inflexión, aunque advierte de que no se puede hablar del final de la crisis
La economía de lazona eurocreció en el segundo trimestre del año a un ritmo del 0,3% respecto a los tres meses anteriores, cuando había caído tres décimas, poniendo así fin a una recesión que se extendía por seis trimestres consecutivos, gracias al crecimiento mayor de lo esperado de Alemania y Francia, las dos mayores economías de la región, según reflejan los datos de la primera estimación del PIB publicados por Eurostat.
Por su parte, en el conjunto de la Unión Europea (UE), la actividad económica creció también un 0,3% respecto al primer trimestre, cuando había experimentado una contracción de una décima.
No obstante, en términos interanuales, la economía de la eurozona registró en el segundo trimestre una contracción del 0,7%, mientras que en el conjunto de la zona euro el PIB bajó un 0,2%.
El crecimiento del bloque del euro en el segundo trimestre, que ha superado incluso las expectativas de una expansión de entre una y dos décimas, se explica por el fuerte repunte de las economías de Alemania (+0,7%) y Francia (+0,5%), así como de Finlandia (+0,7%).
Mención aparte merece Portugal, que con un crecimiento trimestral del PIB del 1,1%, no sólo ha puesto fin a una recesión que cumplía ya su segundo aniversario, convirtiéndose en el primer país rescatado en volver a crecer, sino que lo ha hecho al mayor ritmo entre las economías de la UE.
Por contra, Países Bajos, cuyo PIB cayó un 0,2%, extendió la contracción de su actividad al quinto trimestre consecutivo, mientras España e Italia, moderaron significativamente la contracción de sus economías, hasta el 0,1% y el 0,2%, respectivamente, aunque aún permanecen en recesión.
Tras la publicación del dato preliminar de PIB de la eurozona en el segundo trimestre, el vicepresidente de la Comisión Europea y responsable de Asuntos Económicos, Olli Rehn, ha expresado su satisfacción por la sucesión de datos positivos que sugieren un «potencial punto de inflexión» en la economía europea, aunque advierte de que no es el momento de hablar del final de la crisis.
«Este dato ligeramente más positivo es bienvenido, pero de ninguna manera hay margen para la complacencia», señala Rehn en la última entrada de su blog. «Espero que no haya declaraciones prematuras felicitándose de que la crisis ha terminado», añadió.
En este sentido, el vicepresidente de la Comisión considera que aún persisten sustanciales obstáculos que deben ser superados, incluyendo un ritmo de crecimiento todavía bajo y la fragilidad de la recuperación, así como las diferencias existentes entre la situación de los países miembros, disimuladas por las medias.
Así, Rehn recuerda el caso de España y Grecia, donde las tasas de paro continúan siendo «inaceptablemente altas», especialmente entre los jóvenes, lo que ha creado el riesgo real de una generación perdida.
Rehn anima a seguir con las reformas para afianzar la recuperación
El comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, animó hoy a seguir adelante con las reformas para afianzar la recuperación económica y pidió que no se caiga en la autocomplacencia por la salida de la recesión, informaEFE.
La oficina estadística comunitaria, Eurostat, anunció hoy que el PIB de la eurozona creció un 0,3 % en el segundo trimestre del año impulsado por Alemania y Francia, lo que pone fin a año y medio de recesión en el bloque.
«Una recuperación sostenida está ahora a nuestro alcance», aseguró hoy el comisario en su blog oficial en respuesta a las cifras.Rehn recalcó que para lograrlo habrá que «preservar en todos los frentes nuestra respuesta a la crisis».
«Mantener el ritmo de la reforma económica, recuperar el control sobre nuestra montaña de deuda, tanto pública como privada, y construir los pilares de una verdadera economía y de una unión monetaria sin lagunas, donde los banqueros irresponsables o elaboradores de políticas miopes no pueden prosperar», afirmó.
El comisario aseguró además que no hay lugar para la complacencia y confía en que nadie se aventure a hacer declaraciones prematuras de que la crisis ha terminado.
«Todos sabemos que todavía hay obstáculos importantes que superar: las cifras de crecimiento siguen siendo bajas y las señales de crecimiento siguen siendo frágiles», subrayó, e incidió en las diferencias entre países que se ocultan en las cifras globales.
«España y Grecia todavía tienen tasas de desempleo inaceptablemente elevadas, en especial para los jóvenes, lo que ha generado riesgos reales de una generación perdida», sostuvo.
Según Rehn, todos los países que han recibido asistencia financiera de la UE están tomando medidas con determinación, a menudo con grandes esfuerzos de sus ciudadanos y apoyados por la solidaridad incondicional de sus socios europeos.
El político finlandés hizo hincapié en que aún queda un largo recorrido en las «duras pero necesarias» reformas que los países del euro tienen que llevar a cabo para llegar a un modelo de crecimiento sostenible que genere más puestos de trabajo.
El comisario explicó que durante el verano se ha ido creando un «posible punto de inflexión» en la economía europea, pero alerta de que la situación todavía sigue siendo frágil.
«Si se añaden las cifras trimestrales del PIB de hoy a otros datos positivos de encuestas recientes se encuentran pruebas razonables de que la economía europea está ganando impulso», afirmó el comisario, en referencia a los indicadores de sentimiento económico, la producción industrial y las leves mejoras en algunas cifras de desempleo.
«Los mercados de valores también están funcionando bien, y los rendimientos de los bonos de los llamados países periféricos de la zona euro caen de forma lenta pero constante, lo que proporciona mayor estabilidad financiera en estas economías», destacó, reconociendo que las acciones emprendidas desde el Banco Central Europeo (BCE) han tenido un impacto decisivo.
Según Rehn, todos estos datos apoyan lo que ya avanzó la Comisión Europea en sus previsiones económicas de primavera: que la economía de la zona euro experimentaría una leve recuperación en el segundo trimestre del año.
Para el próximo año, las proyecciones muestran que la recuperación debería tener una base más sólida, siempre que se eviten nuevas crisis políticas y las perjudiciales turbulencias en el mercado, agregó.
En este contexto, Rehn hizo un llamamiento a los responsables políticos, a los interlocutores sociales y a los líderes empresariales para que aprovechen esta oportunidad.


