Blanca Martínez afirma que todos debemos perseguir a las personas que provocan incendios poniendo en juego vidas humanas e implicando a los cántabros en el elevado coste económico que suponen
La consejera de Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural, Blanca Martínez, acompañada por el alcalde de Riotuerto, Ángel Cuadrado, y concejales de este Ayuntamiento, ha visitado a primera hora de hoy el monte de Rucandio que, entre la noche del domingo y la madrugada del lunes, fue pasto del fuego.
El incendio destruyó 20 hectáreas de eucalipto y matorral, afectó a dos cabañas y forzó el desalojo de algunos vecinos por la proximidad a sus viviendas, si bien finalmente el fuego pudo ser controlado antes de que rebasara la línea de defensa establecida para proteger al pueblo de Rucandio. La consejera ha comprobado ‘in situ’ esta línea defensiva y ha cambiado impresiones también con algunos de los vecinos.
Personal del Servicio de Montes, dependiente de la Consejería de Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural, junto con miembros del Seprona, siguiendo el protocolo habitual y «sin ideas preconcebidas», planificaban desde las primeras horas del día los detalles para desarrollar la investigación de las causas que han originado el incendio, en el que se han detectado cinco focos que ofrecen indicios de haber sido provocado.
Tanto la consejera como el alcalde han recordado el elevado coste económico que suponen para las arcas públicas las secuelas de un incendio. Blanca Martínez ha recordado que a través de su departamento se canalizan importantes ayudas orientadas a la prevención de incendios, bien a través de los ayuntamientos o para inversiones colectivas, para que se realicen desbroces, podas, aclareos y limpiezas. «Es decir, que labores de prevención se hacen y se hacen con dinero de todos».
La consejera de Ganadería ha opinado que «a quien hay que demonizar es al culpable, o culpables, que iniciaron el fuego» y es a las personas que provocan los incendios «a quienes realmente tenemos que perseguir entre todos». Esto nos cuesta mucho dinero a todos los cántabros, ha añadido, «pero es que, además, se pone en juego la vida de muchas personas».


