El Palacio de Festivales acogerá mañana dos propuestas artísticas destinadas a diferentes públicos. Maria Pages presenta “Utopia” mañana en la sala Argenta a las 20:30 horas
La compañia teatro Gorokada inicia el ciclo del Palacio con los niños de esta nueva temporada poniendo en escena la obra “La vuelta al mundo” en la sala Pereda a las 17:00 horas.Basándose en “La vuelta al mundo en 80 días” de Julio Verne, Gorakada creará esta fantástica aventura con buen humor, imaginación y canciones en directo, trasladando a escena el fascinante recorrido alrededor del mundo.“Desafiamos a Fog a dar la vuelta al mundo en 60 minutos. Música en directo, marionetas y una escenografía de maletas y baúles crean ambientes y atmósferas que nos transportarán a lugares exóticos viajando en barco, elefante, diligencia o trineo. Una fantástica aventura con buen humor y mucha imaginación para este recorrido alrededor del mundo.Crearemos esta fantástica aventura con buen humor, imaginación y canciones en directo, trasladando a escena el fascinante recorrido alrededor del mundo.” afirma la compañía“Utopía” de Maria PagesLa jornada de mañana concluirá con la compañía de Maria Pages que pondrá en escena en la sala Argenta “Utopia” a las 20:30 horasEs una declaración de principios con forma de baile flamenco que nació de la admiración de la artista por el arquitecto brasileño Oscar Niemeyer (1907-2012). Un humanista que ha dejado como legado la inconfundible sinuosidad de sus edificios y, sobre todo, la integridad, el compromiso y la solidaridad que guiaron su vida, convertida en inspiración y mensaje. Un mensaje que Oscar transmitió a María en sus encuentros en su estudio de Copacabana.Utopía, que se estrenó el 8 de octubre de 2011 en el Centro Niemeyer de Avilés, es una reflexión emocional sobre el anhelo, la imaginación y el instinto los seres humanos para soñarse a sí mismos en un futuro mejor.Un proyecto global en el que siete bailaores interpretan junto a Pagés la experiencia ética y estética del deseo, del inconformismo y de la utopía.El espacio escénico se nutre -como los dibujos abocetados de Oscar- de las curvas que siluetean la naturaleza. En palabras del arquitecto: “No es la línea recta la que me atrae, dura, inflexible, creada por el hombre. La que me atrae es la curva libre y sensual. La curva que encuentro en las montañas de mi país, en la sinuosidad de sus ríos, en las olas del mar, en las nubes del cielo, en el cuerpo de mi mujer favorita. De curvas está hecho el universo, el universo curvo de Einstein”.



