En este contexto, las dos partes siguen negociando las prejubilaciones. Mientras que para el comité el número ronda los 75, para la empresa asciende a un total de 101.
Sigue la agonía de Sniace y la inquietud de sus trabajadores. Finalmente la empresa ha señalado que habrá que esperar una semana para que se conozca una decisión, que depende en gran medida de un informe técnico-juríidicos que analice los pros y contras de la medida a tomar. Por su parte, los trabajadores insisten en manifestar su oposición al ministro Soria por la reforma energética que podría perjudica a Sniace y poner en peligro los empleos. En esta situación, las dos partes negocian lss prejubilaciones: mientras la empresa habla de 101, los trabajadores estiman que son 75 los que reunen las condiciones para pasar a esta situación. En resumen, compás de espera, inquietud y en cierto modo agonía por la situación por la que atraviesa la empresa y a los trabajadores.
A LA ESPERA DE ACONTECIMIENTOS
Aunque hay varias versiones -la de la política y la empresa- lo cierto es que en las circunstancias presentes de Sniace y el ERE de extinción que ha presentado, las opiniones de la empresa parece que son las que más pesan sobre los temores del comité de empresa y de los trabajadores y éstas no dan pie, en estos momentos, para un exceso de esperanza. Así, el presidente en funciones de Sniace, Miguel Gómez de Liaño, ha afirmado que con la «incertidumbre» actual en el ámbito energético, la empresa «no se puede abrir mañana». Así lo ha advertido en la reunión a tres bandas entre el Gobierno, la dirección de Sniace y el comité, celebrada este miércoles en la sede del Ejecutivo regional.
Pese a ello, los representantes de los trabajadores han salido de la reunión «moderadamente optimistas», al considerar que la empresa «ha dado entender» que Sniace podría tener viabilidad si se materializan los aspectos derivados de la reforma energética (rebaja del ‘céntimo verde’ y primas a la cogeneración), algo que «parece que va a tardar» y que no ocurrirá «hasta finales de año», según ha explicado el secretario del comité, Antonio Pérez Portilla. El comité «no entiende» que, en este escenario, la fábrica se pueda cerrar «porque las primas no se vayan a concretar hasta diciembre» y que la empresa mantenga el ERE de extinción para toda la plantilla.
Por ello, se ha centrado en intentar «materializar el arranque de la empresa». Así, ha vuelto a pedir a la empresa la retirada del ERE de extinción para los 533 trabajadores o su conversión en prejubilaciones, y se ha mostrado dispuesto a negociar un nuevo expediente de regulación de empleo temporal para «dar margen» a que se concreten y materialicen los cambios normativos derivados de la reforma energética. Gómez de Liaño, que este jueves informará al Consejo de Administración de los aspectos tratados en la reunión, ha explicado que la retirada del ERE de extinción es técnicamente inviable después de la prórroga de las suspensiones temporales de los contratos, pero ha recordado que el propio ERE de extinción no tiene por qué afectar a los 533 trabajadores incluidos inicialmente, algo que se negociará durante el periodo de consultas ya en marcha.
Aunque Gómez de Liaño ha dicho que trasladará al consejo los «ruegos» del comité de encontrar «vías de solución inmediatas», ha subrayado que el preconcurso de acreedores, por un lado, y la «incertidumbre» que pesa sobre Sniace en el ámbito energético, por otro, van a condicionar la decisión del consejo de administración, y ha dejado claro que sin conocer el «escenario» definitivo en que va a quedar la nueva regulación energética, «mañana, la empresa no se puede abrir».


