El rey emérito llegaba en coche, en el asiento de copiloto, al lugar así: emocionado y saludando a los patrones de las embarcaciones
Se esperaba este recibimiento y no defraudó a los seguidores más monárquicos y patriotas: multitud de gritos de «¡Viva España!» y «¡Viva el Rey!» rodearon la llegada dedon Juan Carlosal puerto deportivo deSanxenxo.
El rey emérito llegaba en coche, en el asiento de copiloto, al lugar así:emocionado y saludandoa los patrones de las embarcaciones, además de dar la mano también a algunos ciudadanos que se agolparon en torno a la entrada del recinto principal.
Don Juan Carlos asiste así a la Copa de España de vela para presenciar las regatas en esta localidad gallega, casi 2 años después de abandonar el país por sus problemas fiscales, resueltos en los últimps meses.
El emérito, tras saludar a más de una veintena de personas en la zona acordonada,posó con sonrisas y emoción ante las cámaras, muy contentopor reencontrarse con personas conocidas del mundo de la vela que solía frecuentar cuando acudía a estas regatas en años anteriores, algo que ha hecho durante décadas.
Juan Carlos de Bobóncaminó con problemas de movilidadque se le conocen en los últimos tiempos,apoyándose tanto en su bastóncomo en los brazos de sus acompañantes.
El ex monarca llegó ayer jueves al aeropuerto de Vigo en un vuelo privado, procedente de Abu Dabi, y permanecerá en nuestro país hasta el lunes, cuando se desplace a Madrid para reunirse en el Palacio de la Zarzuela con su hijo, el rey actual,Felipe VI, y se espera que también con su todavía esposa,doña Sofía.
Desde su llegada, ha estado alojado en la vivienda de su amigoPedro Campos, que preside el club náutico de Sanxenxo.



