Pujol contactó por última vez con su socio argentino hace tres meses para comunicarle por correo electrónico que sentía no poder ayudarle económicamente: «No puedo mover divisas, Hacienda me investiga».
EL MUNDOpublica hoy en su portada un correo electrónico enviado por Jordi Pujol Ferrusola en diciembre de 2005 a su socio argentino Gustavo Shanahan, en el que le comunica un envío de dinero desde Suiza. «Apreciado Gustavo: esta mañana se han enviado 1.252.609,60 euros, que corresponden al cambio de hoy a 1.500.000 USD, a la dirección que me pasaste. Te llegará desde Suiza, estate alerta», dice el texto enviado por el hijo mayor del expresidente de la Generalitat Jordi Pujol a Shanahan, financiero con el que adquirió Puerto Rosario, uno de los mayores puntos de exportación de materias primas de Iberoamérica, el 20 de diciembre de 2005.
En otro correo electrónico, Pujol Ferrusola propone a Shanahan viajar a Andorra, Principado del que, según declaró su ex novia Victoria Álvarez Martín a la Policía y al juez Pablo Ruz, vio cómo el primogénito del expresidente catalán sacaba «bolsas llenas de billetes de 500 euros» de una entidad bancaria. Pujol contactó por última vez con su socio argentino hace tres meses para comunicarle por correo electrónico que sentía no poder ayudarle económicamente: «No puedo mover divisas, Hacienda me investiga».
Según ha desvelado aEL MUNDOel socio argentino de Pujol Jr., éste llegó a invertir en la instalación de Puerto Rosario, situado a orillas del río Paraná, un total de «12 millones de dólares procedentes de paraísos fiscales: Suiza, Andorra y Panamá». Shanahan explicó que la operativa que seguía consistía en trasferir los fondos a través del «testaferro» londinense de la familia Pujol, Herbert Rainford, «a sociedades panameñas para luego monetizar el dinero en casas de cambio». Luego, el dinero se ingresaba en el puerto en efectivo, aunque no se registraba en la contabilidad oficial.
DECLARACIONES DEL EMPRESARIO ARGENTINO
El empresario argentino Gustavo Shanahan, socio de Jordi Pujol Ferrusola, desvela aEL MUNDOque el hijo del expresidente catalán invirtió «12 millones de dólares en el Puerto de Rosario (Argentina) desde tres paraísos fiscales: Suiza, Andorra y Panamá» y que «el dinero no aparecía en los balances». El Gobierno argentino sacó a concurso una empresa a la que sólo concurrió la sociedad Terminal Puerto Rosario, tras la que se escondía un complejo grupo catalán compuesto por operadores del puerto de Tarragona (Cementos Goliat, Fruport, Silos de Tarragona y Tarragona Port Services), que presumían del respaldo por parte de CiU y estaban encabezados por uno de sus miembros, Lluís Badía, hombre de confianza de Jordi Pujol que presidió el puerto tarraconense entre 1996 y 2004. Shanahan ha sido durante los últimos años el presidente de la concesionaria que integraba al lobby catalán.
El empresario relata aEL MUNDOque cuando conoció a Jordi Pujol Ferrusola «ya estaba en el Puerto de Rosario con los operadores del Puerto de Tarragona, pero sin figurar». Entonces, la presidencia la ostentaba Guillermo Salazar. El interés de Salazar por vender su parte despertó la curiosidad de Shanahan, consolidó la relación con Pujol Jr. y ambos planearon el asalto definitivo al puerto, que entre 2005 y 2009, mediante sucesivas compras de participaciones y ampliaciones de capital, les llevó a controlar el 70% de las acciones. Emplearon para ello una sociedad conjunta radicada en España, Inter Rosario Port Services, situada en Tarragona, a la que también se incorporó la mujer de Pujol, Mercè Gironés, y desde la que articularon su presencia en la instalación. «Jordi Pujol Ferrusola metió de golpe 12 millones de dólares en Puerto de Rosario procedentes de tres paraísos fiscales: Suiza, Andorra y Panamá», precisa Shanahan. «Tenía un gestor inglés que era su testaferro. Se llamaba Herbert, vivía en Londres, y era el que le movía el dinero. Me lo presentó en Barcelona».
Su testimonio coincide con el de la exnovia de Pujol Ferrusola, Victoria Álvarez Martín, que aseguró a la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal y al juez Pablo Ruz que el «testaferro» que movía el dinero de los Pujol era Herbert. Shanahan destaca que «metía el dinero por transferencias que iban a parar a cuentas de distintas compañías en Panamá y se monetizaban en una casa de cambio». «Jordi metió además tres millones en blanco en una ampliación de capital para mantener sus acciones. Estas transferencias sí que coinciden en los balances y se llevaron a cabo desde una sucursal del BBVA en Tarragona», agrega. La relación se prolongó hasta 2012 cuando Shanahan vendió el negocio a la aceitera argentina Vicentín.
EL MUNDO 1, 4 a 6


