Su salida del Gobierno provoca la segunda remodelación en el Ejecutivo de coalición, y es que el pasado mes de enero, fue el ministro de Sanidad, Salvador Illa quien abandonó La Moncloa
El vicepresidente segundo del Gobierno,Pablo Iglesias, se despedirá hoy, martes, del Gobierno en su último Consejo de Ministros, para centrarse en su candidatura a las elecciones de la Comunidad de Madrid. Su salida del Gobierno provoca la segunda remodelación en el Ejecutivo de coalición, y es que el pasado mes de enero, fue el ministro de Sanidad,Salvador Illaquien abandonó La Moncloa para presentarse a las elecciones catalanas.
El Gobierno dePedro Sánchezvivirá esta semana su segunda remodelación en apenas dos meses. El líder de Podemos,Pablo Iglesiasdejará la vicepresidencia segunda, al igual que hizo con su escaño en el Congreso. Iglesias ha decidido dar su última batalla política en la Comunidad de Madrid, donde nació el partido ‘morado’ en 2014.
La salida de Iglesias de La Moncloa conlleva cambios en el Ejecutivo, de forma que la ministra de Trabajo,Yolanda Díaz, se convertirá en vicepresidenta, aunque ostentará la tercera, y la segunda quedará en manos de la titular de Economía,Nadia Calviño. Además, la secretaria de Estado de Agenda 2030,Ione Belarra, entrará en el Consejo de Ministros, al frente de la cartera de Derechos Sociales.
La de Iglesias es la segunda marcha del Ejecutivo por unas elecciones, ya que el pasado mes de enero, fue el entonces titular de Sanidad, Salvador Illa, quien sacudió el panorama político con su decisión de liderar la candidatura del PSOE a las elecciones de Cataluña. El ‘efecto Illa’ otorgó a los socialistas la victoria en las urnas, aunque el bloque independentista aumentó su mayoría, lo que ha dejado prácticamente sin opciones al ex ministro.
Habrá queesperar al próximo 4 de mayo para saber si en Madrid se produce un ‘efecto Iglesias’, aunque parece que sea cual sea el resultado, esta será la última contienda de Iglesias. Y es que al anunciar su ‘salto’ a la política madrileña, Iglesias quiso escenificar el traspaso del liderazgo de Unidas Podemos a Yolanda Díaz, que se someterá a la valoración de las bases del partido. Sin embargo, por el momento, la ministra de Trabajo defiende que está centrada en sus responsabilidades en el Ejecutivo, y ha rehusado confirmar si acepta la propuesta de Iglesias.
FUTURO GRIS
Cuando el todavía vicepresidente segundo del Gobierno y líder de Podemos anunciaba su salto a la política madrileña para ser candidato en laselecciones autonómicas del 4 de mayo, muchos tenían claro que su futuro pasaba a modo ‘gris’.
Y es que nadie, ni en su formación política, creía ni cree hoy por hoy quePablo Iglesiaspueda ser el ganador de los comicios madrileños. Pasan las semanas desde su anuncio y si algoindican las encuestas, es que el único objetivo que va a lograr es salvar los muebles para Unidas Podemos, ya que se temía que los morados desaparecieran directamente de la política autonómica, sin representación en la Asamblea de Madrid.
Y así es: si algo coinciden todas las encuestas que se están publicando es quePSOE y Más Madridtendrá mas votos queUnidas Podemos, aunque es cierto que la tendencia se ha corregido y el ‘efecto Iglesias’ logra que incluso se esté acercando en intención de voto al partido de Errejón.
Pero el resultado global es el mismo: las izquierdas no suman junto al PSOE y sóloCiudadanos, en caso de que consiga detener su caída de apoyos y superar el 5% de votos, puede evitar queIsabel Díaz Ayusosiga presidiendo la Comunidad de Madrid. Esta vez, por cierto, será conVoxcomo aliado estelar de la legislatura.
Iglesias tiene ante sí 4 años muy incómodos: pasará de ser parte del Gobierno central a ser oposición en Madrid. Y ni siquiera el líder de esa oposición, porqueÁngel Gabilondodel PSOE lograría más votos, según todos los pronósticos. Otra cosa es que el candidato socialista se retire, esta vez sí, si no consigue por tercera vez la meta de ser presidente.
Apenas un lejano logro mejoraría las cosas para Iglesias: ser consejero de un gobierno autonómico de coalición con el PSOE y Más Madrid, pero la caída de relevancia sería terrible para un político al que se le atribuye un enorme ego y ambición.


