No es necesario tener una segunda residencia ni alojarse en un hotel (muchos de ellos ahora cerrados) para poder viajar a un pueblo.
Por lo que se comenta en las redes sociales en cuanto a planes de muchas familias, uno de los momentos clave de la desescalada, aquí en Cantabria, puede llega dentro de pocas horas, en concreto hoy sábado y mañana domingo. La libertad de movimientos dentro de la fase 1 permite viajar dentro de la comunidad, lo que no se ha hecho en intensidad por prudencia en estos primeros días.
Sin embargo, aunque el tiempo ha refrescado y las temperaturas vienen descendiendo (se espera que mañana domingo comiencen a repuntar), se supone que este fin de semana pueden ser muchos los desplazamientos por carretera a lo que se viene en llamar segundas residencias. No hay unanimidad. Unos lo critican y otros consideran que hay que avanzar a la «nueva normalidad».
No obstante, parece que existe cierta unanimidad en los que consideran que visitar un municipio rural puede estimular la microeconomía local al tiempo que significar un alivio para quienes viven en centros urbanos y han pasado muchos días -dos meses ya- de encierro. Pero otros entienden o advierten que el virus sigue presente y regresar a los pueblos puede ser una amenaza para los muchos mayores que los habitan.
¿Qué dice la normativa vigente? Cantabria se encuentra en una fase de desescalada en la que se permiten los desplazamientos dentro del territorio de la comunidad autónoma. No es necesario tener una segunda residencia ni alojarse en un hotel (muchos de ellos ahora cerrados) para poder viajar a un pueblo. No obstante, fuentes de la Delegación del Gobierno insisten en que el hecho que se permita no significa que haya que hacerlo (el ‘ir a dar vuelta’ se puede dejar para más adelante) e instan a la responsabilidad y al sentido común de los cántabros.
Vamos a ver, pues, que ocurre con los desplazamientos de las próximas horas. Tanto hoy como mañana nos pueden dar idea de si esta posibilidad -la de trasladarse a municipios de la región- se lleva a cabo o la gente, más prudente, tiende a guardar cierta calma en estas previsiones, ya próximo el verano.
En la imagen, calle principal de la Villa de Cartes.



