Un último aspecto curioso y poco conocido de su relación con la literatura es que realizó también alguna incursión en la dirección escénica teatral, como fue el caso del montaje de ¿Por qué corres, Ulises? de Antonio Gala
ARTÍCULO DE MARINO PÉREZ AVELLANEDA.
En la imagen, tercero por la izquierda de Mario Camus, según la fotografía, Marino Pérez Avellaneda,en el acto celebrado en Potes.También puede verse (segundo por la derecha) al tesorero de la SCE, Isidro Rodríguez Castanedo.
Se nos ha ido en silencio Mario Camus, el genial cineasta y brillante “escritor de imágenes”, como ha sido calificado con absoluta justicia por los especialistas en más de una ocasión.
Es muy conocido por su filmografía que está vinculada estrechamente con la literatura pues muchas de sus películas se basan en novelas o en piezas de teatro, bien fueran obras modernas comoLa colmena(1982) de Cela, yLos santos inocentes(1984) de Delibes, o de tipo ‘clásico’ comoEl alcalde de Zalamea(1973) de Calderón de la Barca, oLa casa de Bernarda Alba(1987) de García Lorca. Esta relación se basaba, como han señalado diversos autores, «en su amor profundo por los libros”. El propio Camus desarrolló una faceta literaria como escritor de cuentos llegando a redactar él mismo muchos de sus guiones, así como para otros directores.
Esa fue una de las razones por las que en la Sociedad Cántabra de Escritores quisimos homenajearle en 2017 con la concesión de la “Estela de Oro de las Letras de Cantabria”, quizás uno de los pocos reconocimientos, si no el único, que recibió por su faceta de escritor “de palabras”.
En el programa del acto, elCuaderno de las Letrasde ese año, se reseñan 11 series documentales o de ficción televisiva suyas, 12 guiones de cine de su autoría (sabemos que escribió unos cuantos más que han permanecido inéditos o han sido transformados en relatos), las 32 películas que dirigió, comenzando porEl Borracho(1962) y acabando conEl prado de las estrellas(2007), más 4 publicaciones expresamente literarias, poco o nada referidas en sus biografías, como sonUn fuego oculto(2003),Apuntes al natural(2007),29 relatos(2010), yQuedaron estas cosas(2015), estas tres últimas obras editadas por Valnera, editorial que regenta su buen amigo y “escudero” en los últimos años de vida, Jesús Herrán, al que nunca agradeceremos bastante las gestiones que realizó para que Camus aceptara la concesión de la Estela de Oro, pues es bien sabido su poco interés en homenajes y reconocimientos, quizás secuela de esa timidez suya… Herrán incluyó también el relato de Camus “El mundo que nos pertenece” en la obra colectivaSucedió en Santander(2015), en la que comparte cartel, entre otros, con Álvaro Pombo, Joaquín Leguina, y Mario Crespo.
Complementamos la jornada académica de concesión de la Estela de Oro que tuvo lugar en el Centro de Estudios Lebaniegos de Potes el 19 de febrero, con la proyección el día anterior deEl prado de las estrellas, grabada íntegramente en su tierra, Cantabria, en una sesión de cine fórum que coordinó Juan Francisco Liébana, productor y actor en la película, en un pequeño papel de encargado del bar en Comillas.
Un último aspecto curioso y poco conocido de su relación con la literatura es que realizó también alguna incursión en la dirección escénica teatral, como fue el caso del montaje de¿Por qué corres, Ulises?de Antonio Gala, en 1974, con un reparto en el que tomaban parte Alberto Closas y Victoria Vera entre otros.
En elCuaderno de las Letrasreferido, se incluyen dos sonetos que le dedicó Víctor Abascal Acebo, excelente poeta y mejor compañero de la SCE. Tomo prestado el primer terceto de uno de ellos porque creo que sintetiza como pocos la fusión entre el cine y la literatura, todo poesía: “…convertiste en un verso cada escena, / y a toda tu obra, en sublime poesía; / de infinita inspiración, tu alma, plena”.
Con nuestros mejores deseos para la otra vida en la que seguro se reencontrará con todos sus amigos y compañeros de vida real y de ficción, con un especial recuerdo al inolvidable personaje de los Santos inocentes, de Delibes, Azarías, en la genial interpretación de Paco Rabal como cuando decía: “¡No quiero que la Milana me se vaya!”. Tú te has ido, Mario, pero pervives en nuestro recuerdo con tus obras. ¡Descansa en paz, Camus, ahora que ya has alzado el vuelo definitivo!
¡Quía, quía! ¡Milana bonita!



