Aunque el Gobierno no tiene previsto subir impuestos, sí ha anunciado que mantendrá el gravamen temporal del IRPF en el año 2014, un año más de lo previsto, y lo eliminará en 2015
No va a haber alteraciones en los grandes ejes de política económica. La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría ha transmitido el decidido compromiso del Gobierno con las políticas de austeridad y de consolidación fiscal que recomienda la UE para no volver subir los impuestos principales, como elIVAo elIRPF, al menos de momento. «La política económica no se improvisa así que en primer lugar se impondrá la consolidación fiscal», ha señalado la número dos del Ejecutivo de Mariano Rajoy. «Es bueno reducir el déficit y precisamente por la reducción que se ha hecho» hasta este ejercicio no va ha haber «mayores ajustes ni se van a hacer subidas en impuestos importantes como el IVA».
El Ejecutivo popular rechaza la máxima de que el esfuerzo fiscal sea en vano y considera que precisamente «el esfuerzo consolidado realizado hasta la fecha permite emprender ahora un nuevo plan de reformas simplemente estructurales» que supone un «impulso claro para encauzar los desequilibrios de nuestra economía», ha informado la vicepresidenta.
«Esta es la línea por la que hay que seguir», aunque la dirigente ha admitido que «falta mucho» para que estas directrices «se traduzcan en la economía real». El Gobierno considera que «son requisitos imprescindibles» para no tener que pedir a los españoles «grandes esfuerzos» y ha recordado su compromiso con «suavizar» la carga fiscal incrementada en los últimos meses en cuanto la senda económica vuelva a la normalidad.
Antes de entrar en materia sobre el paquete de medidas que el Ejecutivo ‘popular’ tiene entre manos para los próximos meses, la portavoz ha anunciado que el presidente del Gobierno comparecerá a petición propia en el Congreso para explicar este plan y «procuraremos que sea en el plazo más breve posible», ha señalado
Sobre el plan de reformas, Sáenz de Santamaría ha indicado que está compuesto por un total de 22 ejes, si bien se ha centrado en «ocho reformas clave». En primer lugar el saneamiento de las cuentas públicas y las medidas de consolidación fiscal, donde la la autoridad independiente fiscal que el Consejo de Ministros anunció la semana pasada, será protagonista para mantener la sangría de déficit de las instituciones públicas. Asimismo, la vicepresidenta ha anunciado que se acelerará la aprobación de la llamada ley de transparencia, donde se revisa la tributación de los cargos públicos y se atienden las obligaciones con responsabilidad penal de los directivos.
Se mantiene en 2014 la subida del IRPF y suprimirá en 2015
Aunque el Gobierno no tiene previsto subir impuestos, sí ha anunciado que mantendrá el gravamen temporal del IRPF en el año 2014, un año más de lo previsto, y lo eliminará en 2015. Así lo ha confirmado el ministro de Hacienda Cristóbal Montoro, quien ha justificado que la situación no permite eliminarlo antes. Pese al cambio, ha garantizado que el Gobierno no subirá más este impuesto ni el IVA.
En diciembre de 2011, nada más tomar posesión, el nuevo Gobierno de Mariano Rajoy anunció una subida progresiva del IRPF para los años 2012 y 2013, con lo que estaba previsto que en 2014 desapareciera este gravamen complementario, que supuso un aumento del impuesto de entre el 0,75% y el 7% dependiendo de los ingresos y unos ingresos el pasado año cercanos a los 4.000 millones de euros.
Subida de impuestos especiales
Aunque el Gobierno no tiene previsto subir impuestos, sí tiene entre sus deberes revisar tres ámbitos fiscales, el de los impuestos medioambientales, el de los impuestos especiales y el de las depósitos bancarios. «Lo que vamos a hacer es ajustar algunos impuestos especiales», ha comprometido la portavoz. En este sentido, Montoro ha sido preguntado sobre el tipo de impuestos que son susceptibles de elevar y el titular ha dado pocas pistas si bien ha apuntado al impuesto de sociedades para empresas con facturación superior a 20 millones de euros (grandes empresas), a los impuestos medioambientales (el de circulación si se supedita a objetivos medioambientales) y al impuesto sobre depósitos bancarios, que en ningún caso soportan los consumidores, sino las entidades bancarias.
Montoro ha dedicado más tiempo a señalar que impuestos especiales no se tocarán, entre los que ha citado el de hidrocarburos, «porque ya son demasiado altos y supondría una pérdida de competencias», ha justificado. Tampoco se tocarán algunos impuestos «que pueden ser especialmente perjudicables para la hostelería».
En el ámbito de depósitos, el ministro ha explicado que «ya existe el impuesto que penaliza a la entidad bancaria en función de su volumen de pasivo» y que «falta un tipo moderado en ese impuesto que trate de armonizarlo en el mercado interior bancario». Para concretar, el ministro ha asegurado que el alza impositiva en esta materia será «muy moderado» y que el Gobierno pretende obtener una recaudación del orden de 250 a 300 millones de euros con este gravamen y que en 2015 serán suprimidos.
Jubilación y pensiones, en el aire
Siguiendo con la agenda de reformas del nuevo plan, Sáenz de Santamaría se ha referido a las pensiones. En este punto ha informado de que «los criterios de sostenibilidad sobre las pensiones no están definidos», por lo que el informe remitido al Pacto de Toledo que recoge la posibilidad de elevar la edad de jubilación está en el aire.
En relación con las pensiones, el Gobierno sí ha confirmado que pretende suprimir la referencia del IPC para la revalorización, tal y como recomienda Bruselas, pero también es algo que deberá discutirse en el mismo foro.
Reformas para emprendedores, la administración pública y el buen gobierno
Sáenz de Santamaría ha citado la reforma de la administración pública como otro de los ejes del nuevo plan, ley que el Gobierno elaborará y con el que pretende ahorrar 8.000 millones de euros.
También ha citado la ley de apoyo al emprendedor y la evaluación de los efectos de la reforma laboral para establecer un nuevo plan de empleo. Por último ha mentado el plan de racionalización normativa y la ley de colegios y servicios profesionales.
El nuevo código de buen gobierno corporativo en las empresas públicas «especialmente en el capítulo de retribuciones» es la octava de las medidas calificadas de «clave» por Santamaría, que también ha señalado que «concedemos una gran importancia al acceso al crédito con una nueva ley de cajas para su total profesionalización», que también tiene en mente el Ejecutivo.
«El desbordamiento del desempleo en el primer trimestre de este año, con 6.220.700 parados, coloca al Gobierno en una posición crítica». En algún momento el Ejecutivo «tendrá que declarar la bancarrota de una política económica incapaz de frenar el agravamiento de la recesión y el principal problema asociado a ella, el desempleo». «Esta es la realidad que tiene delante el Gobierno, y cuanto más tarde en aceptarla más probabilidad existe de que le estalle en las manos. Aceptarla significa reconocer que el paro no es una tragedia coyuntural que pueda disolverse mágicamente en los próximos trimestres por el efecto de las reformas adoptadas, algunas desacertadas, otras incompletas y otras que han agravado el desempleo». El desempleo «no puede ser considerado ya como un efecto colateral, indeseado pero inevitable, de un plan quirúrgico de ajuste financiero».
El Gobierno insiste en que sus políticas están surtiendo efecto. «Mezcla malas explicaciones con una confianza algo pueril en el descenso de la prima de riesgo». «Pero la situación de la economía es excepcional si no se toman decisiones directas sobre el mercado laboral y se aplican políticas de demanda y creación de empleo, la ocupación, y con ella la economía pública y privada, se aproximan a toda velocidad a un colapso total». Por ello, son «cruciales» las decisiones económicas que se adopten las próximas semanas. La primera prueba de fuego se pasará hoy.
EL PAÍS 32. Editorial
Los datos del paro suponen un «récord que avergüenza porque ayer volvió a colocar a nuestro país en el foco de la opinión pública mundial». «El Gobierno apenas mostró capacidad de respuesta ante la debacle del paro». «El hecho es que desde que Rajoy está al frente del Ejecutivo, el desempleo ha aumentado en un millón de personas y cinco autonomías soportan ya una tasa superior al 30%». Es el momento de preguntarnos sobre «qué debe hacer el Gobierno para que el sector privado vuelva a generar empleo». El Gobierno «debe ser consciente, por ejemplo, de que la mejor ley de emprendedores se queda en papel mojado si el gigantesco entramado burocrático de las administraciones frustra de hecho la iniciativa empresarial», y lo mismo ocurre con la unidad de mercado o con el nuevo macrorregulador de los mercados y de la competencia.
«Faltan todavía muchas reformas de calado y decisión política para llevarlas a cabo». Hoy el Consejo de Ministros presenta un nuevo paquete de reformas. «Sería desastroso que se conformara con repetir algunas de las propuestas ya anunciadas y no afrontara de lleno los males que aquejan al país, empezando por la reforma de la Administración».
EL MUNDO 3. Editorial
El nivel de paro «resulta inaceptable desde todos los puntos de vista, no sólo por su inédita y profunda intensidad, sino, sobre todo, porque España lleva liderando este trágico indicador a nivel europeo desde que estalló la crisis, lo cual es una señal inequívoca de la grave enfermedad que padece el mercado laboral nacional». La reforma laboral del Gobierno «logró atenuar e incluso solventar algunas de las graves y crónicas deficiencias que dispararon el paro a partir de 2008». Sin embargo, «urge poner en macha nuevas medidas estructurales y de choque, para detener cuanto antes esta sangría». Bruselas debe implicarse en la solución de este problema en coordinación con las autoridades nacionales, «que además deben explicar con claridad la situación. Ayer mismo desaprovecharon esa oportunidad. La lucha contra el desempleo es y debe seguir siendo la gran prioridad del Gobierno».
ABC 1, 4. Editorial
«Superando los peores augurios», el paro ha alcanzado la cifra de más de 6,2 millones de desempleados, «lo que revela tanto el drama de un número creciente de personas y familias como la evolución de la economía, que sigue tocando fondo en el proceso de ajuste en que está inmersa». El Gobierno dice que la cifra del número de parados del primer trimestre es menor que los que había en las mismas fechas del año pasado, y que la burbuja de la inmigración se está deshinchando. «Pero no es una explicación suficiente. El ritmo de ajuste debe aquilatarse al máximo y el Gobierno, que presenta hoy un plan de reformas, debe tener en cuenta que el trabajo es el problema número uno en España. Y Bruselas, que lo examinará con lupa, lo mismo».
LA VANGUARDIA20. Editorial
las cifras del paro son el indicador más claro de la profundidad de la crisis y de que las medidas que se están aplicando «no dan resultados», al contrario, «cada vez estamos peor». La reacción del Gobierno tras las cifras del paro «deja bien clara la ausencia de un discurso coherente. Subrayar que entre enero y marzo de 2013 se han perdido menos empleos que en el mismo periodo del 2012 es una forma de reivindicar la reforma laboral». «Pero los datos son tozudos: la sangría continúa, aunque, eso sí, con menos costes para las empresas». La EPA del primer trimestre es el principal argumento que el Gobierno debe esgrimir para justificar un giro en la política económica». Frente a los datos del paro, «cualquier reforma estructural de la economía o cambios en el sistema de pensiones serán inútiles. El país no podrá soportarlo».
EL PERIÓDICO 6. Editorial
El Gobierno revisará hoy susprevisionesmacroeconómicas, que podrían incorporar una caída de laeconomíade hasta el 1,5 % en 2013, un escenario más pesimista que obligará a adecuar también el objetivo de déficit y las medidas de austeridad.
Los cambios se incluirán en el Programa de Estabilidad 2013-2016 y en el Plan Nacional de Reformas que el Ejecutivo remitirá a Bruselas y que serán la base para que la UE dé el visto bueno a la previsible flexibilización de las metas dedéficitpara España.
La parte fiscal y macroeconómica estará recogida en el Programa de Estabilidad, que incluirá un diagnóstico de la economía «más prudente y conservador» para este año, como lo ha definido el ministro de Economía, Luis de Guindos, con una caída del PIB que podría triplicar la inicialmente prevista (0,5 %).
En un contexto más recesivo de lo inicialmente proyectado, el Ejecutivo considera que sería difícil lograr reducir el déficit al 4,5 % del PIB comprometido para este año sin acometer importantes ajustes adicionales tanto por el lado del gasto como por el de los ingresos, algo que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha descartado.
Las medidas para la consolidación presupuestaria estarán recogidas en el Plan Nacional de Reformas, que también incluirá los cambios para avanzar en la modernización, sostenibilidad y competitividad de la economía privada y del sector público.
Según ha avanzado Rajoy, es probable que haya algún recorte adicional a los previstos en los presupuestos de 2013, pero no tan duros como los del año pasado, cuando al margen de los presupuestos se decidió un ajuste de 10.000 millones en la sanidad y la educación, la subida del IVA y la supresión de la paga extra de diciembre a los empleados públicos.


