Según ha anunciado la ministra, en enero está prevista la inauguración de otros dos tramos pendientes de la A-8 en Lugo, que han sufrido un ligero retraso por el derrumbe de un tablero lo que ha impedido que entren en servicio.
Asturias ha cerrado hoy su conexión por autovía con Galicia tras la puesta en servicio del tramo Otur-Villapedre de la Autovía del Cantábrico (A-8), un trazado de 9,3 kilómetros en el que se han invertido 76,2 millones de euros y que ha sido inaugurado por la ministra de Fomento, Ana Pastor. Asñi lo recoge La Nueva España de Oviedo.
La ministra y el presidente del Principado, Javier Fernández, han descubierto el hito conmemorativo de la inauguración de un trazado de gran complejidad técnica cuya tramitación administrativa comenzó hace diecinueve años hasta acabar siendo el último tramo en entrar en servicio del recorrido de la A-8 en el Principado en dirección a Galicia.
Según ha anunciado la ministra, en enero está prevista la inauguración de otros dos tramos pendientes de la A-8 en Lugo, que han sufrido un ligero retraso por el derrumbe de un tablero lo que ha impedido que entren en servicio a la vez que el inaugurado hoy.
A lo largo del próximo año se inaugurará además, según Pastor, el tramo Pendueles-Unquera, que conecta Asturias con el límite de Cantabria, del que una parte se abrirá en verano y el resto a final de 2014 si no surgen complicaciones con lo que, un cuarto de siglo después del inicio de las obras, estarán finalizados los 233 kilómetros de la Autovía del Cantábrico en el Principado.
«Es la culminación de una infraestructura tan importante como la A-8 para Asturias, Cantabria y Galicia, que es como la obra del Escorial, pero que finalmente se va a abrir para bien de todos», ha señalado la titular de Fomento.


