Durante todo el día se celebrarán misas a las 10, 12, 16, 18 y 20 horas, con aforo limitado al 75%, el que marcan las disposiciones sanitarias.
Ante las circunstancias extraordinarias, el obispado de Santander ha adaptado las celebraciones. Durante todo el día 15 de septiembre se celebrarán misas a las 8, 10, 12, 16, 18 y 20 horas, con aforo limitado al 75%, el que marcan las disposiciones sanitarias. El espacio de dos horas entre el comienzo de cada Eucaristía se debe a facilitar la correcta desinfección del templo.
El santuario permanecerá abierto desde las 7.45 de la mañana hasta las 20.30 horas, y desde el obispado se ha animado a la gente a que no se concentre a las 12, que es la misma a la que asistirán las primeras autoridades de Cantabria.
El acceso al santuario estará controlado por vigilantes de seguridad. Habrá un circuito de vallas y será obligatorio el lavado de manos. Personal voluntario, en el interior del santuario, controlarán la colocación de personas en los bancos y las medidas sanitarias.
Anoche no se celebró la tradicional procesión de las antorchas. A las 18.30 de la misma víspera se celebró de manera excepcional una misa con la presencia de miembros de la corporación municipal, en representación de toda la localidad. Se hará con un grupo muy reducido de personas.
¡Oh Virgen querida, Bien Aparecida! Reina nuestra eres, danos tu favor. En la cumbre alzaste tu trono de gloria, alza en nuestros pechos un trono de amor.
Tienes nuestro cielo para Ti doseles. Tienes por alfombra campos de verdor: Hacia a Ti subiendo miles de hijos fieles, cantan como alondras cánticos de amor.
¡Oh Virgen querida, Bien Aparecida!
Oye si gemimos nuestro acerbo llanto. Trueca los lamentos en triunfal clamor. Oye complacida nuestro alegre canto, si del pecho brotan himnos en tu honor.


