LOS LÍDERES PENEUVISTAS tras recalcar que ambos procesos serían «libres y democráticos», se ha preguntado: «¿Qué hay de malo?».
El presidente dePNV,Andoni Ortuzar, ha prometido este domingo en su discurso deAlderdi Eguna(Día del Partido) queEuskadiserá una «naciónpróspera y ejemplar» en Europa, aunque ha matizado que los vascos recorrerán ese camino «a nuestro ritmo», marcando distancias con el proceso soberanista catalán y con las exigencias de laizquierda aberzale.
Ortuzar, que se ha estrenado en esta celebración como presidente del partido, ha proclamado ante decenas de miles de simpatizantes congregados en las campas de Foronda (Álava) que «hoy queremos sentirnos tambiéncatalanes». Ha enfatizado, en catalán, que «no estáis solos», y ha añadido que Euskadi y Catalunya son «dos naciones diferentes, dos caminos diferentes pero con un mismo objetivo: que podamos decidir libremente nuestro futuro». Tras recalcar que ambos procesos serían «libres y democráticos», se ha preguntado: «¿Qué hay de malo?».
Antes que Ortuzar ha tomado la palabra ellendakari Iñigo Urkullu, quien se ha encargado de recordar cuáles son las responsabilidades que deben asumirETAy las instituciones para consolidar lapaz: la banda debe proceder aldesarme, al Gobierno español le corresponde modificar lapolítica penitenciaria, mientras que la contribución del Ejecutivo vasco sería mejorar la convivencia y lareconciliaciónsocial en Euskadi. Urkullu también ha resaltado la importancia de la «cultura del acuerdo», y ha puesto como ejemplo el pacto económico entre el PNV y el PSE o el compromiso alcanzado entre el Gobierno vasco y las tres diputaciones forales.
Las principales críticas han ido dirigidas aEH Bildu, formación que ha sido calificada por Ortuzar como «nacionalistas de vía estrecha» por su afán de «dividir» con sus propuestas independentistas. El presidente peneuvista ha apostado, por el contrario, por el «diálogo y el acuerdo» para poder llegar «todos juntos, y sanos y salvos».
El lema elegido para esta edición del Alderdi Eguna ha sido’I am basque’, una frase que pretende reflejar que la demanda de una nación europea no se va a realizar «contra nadie», como ha explicado Ortuzar, «sino desde la humildad y el orgullo de ser vascos. Con una historia y una lengua únicas».


