«La pregunta podría ser: ‘¿Está usted a favor de la independencia de Catalunya?'», explica Bosch. El ministro contesta que la independencia traerá «un retroceso económico muy importante»
Bosch ha subrayado lacontradicciónque, a su juicio, encierra el discurso de Montoro haciaCatalunya. Por un lado, señaló, realiza un “canto a la voluntad de los catalanes para sumarse a este esfuerzo común para salir de la crisis”. Por otro, como “castigo por las intenciones díscolas de una parte mayoritaria de Catalunya”, aprueba unos presupuestos en los que la autonomía es castigada.
“Los catalanes cada vez lo tenemos peor, y esa es su estrategia de seducción para salir juntos de estacrisis. Usted se debe levantar cada mañana pensando cómo puede seducir a los catalanes. Pues destinemos 0 euros a la estación de laSagrera. ¿Qué le vamos a dedicar a la estación deSants? También 0 euros. O el trenBarcelona-Puigcerdà, que circula más lento ahora que cuando se inauguró hace 100 años. Son ustedes unos seductores de raza”, ha concluido el portavoz de ERC.
«¿Para qué quieren laindependencia? ¿Para que sus ciudadanos retrocedan y salgan de Europa, donde hace mucho frío? La independencia puede ser un sentimiento, y lo es, respetable, pero hay que explicar también las consecuencias. La indepedencia sería un retroceso para esos pueblos, pero también para España y el conjunto de Europa. No nos espera más que máscrisis y retroceso en el Estado del bienestar», le ha contestado Montoro, que ha atribuido el auge del independentismo a una única causa: la mala coyuntura económica. «La regla de oro de la historia de España es que cuando no hay prosperidad, aumenta el separatismo», ha sostenido.
Justo después, ha pasado a cargar toda la responsabilidad de la salud económica por la que pasa Catalunya a la gestión del anterior Govern. «Catalunya tiene un gran problema en el acceso a la financiación de los mercados. ¿Sabe por qué? Porque ha habido untripartito. ERC, cada vez que gobierna, deja su huella. Y eso es lo que tienen que saber los catalanes. Ya lo demostraron ustedes con elagujero inmensoque dejaron en Catalunya. Ahora el Gobierno catalán depende de ERC. Bueno, bien. La política está ahí. Si hay un problema en Catalunya no es por el problema endémico de financiación. Porque ustedes, los de ERC, apoyaron el sistema», ha añadido Montoro, quien ha acabado con este deseo: «Juntos podemos salir con más ímpetu y con más fuerza. Separados no saldremos nunca».
La advertencia de Bosch, por otra parte, no ha sentado bien a Duran, quien la ha calificado de «error» tras recordar la tendencia de los republicanos a desentenderse en elCongresode lo que se hace en elParlament, donde hay un mandato para que los partidos que apoyan sin fisuras la consulta dén pasos conjuntos. El líder de Unió ha puesto como ejemplo la proposición no de ley presentada hace un par de semanas por ERC junto a Amaiur y BNG para que el Estado autorizase los referendos de autodeterminación. «Debemos de ser conscientes de que o se hace entre todos o esto no nos lleva a ninguna parte. ERC tiene que ser consecuente con lo que aprueba el Parlament», ha señalado el democristiano.


