Tanto en la capital como en otras provincias se sucedieron los ataques contra comisarías, iglesias y sedes gubernamentales. La jornada se saldó, además con la detención de más de mil detenidos, en su mayoría seguidores de Mursi.
Las concentraciones convocadas por los Hermanos Musulmanes contra la represión militar tras la matanza del pasado miércoles y en defensa del depuesto presidente Mohamed Mursi derivaron en violentos enfrentamientos que se saldaron con decenas de muertos, al menos 70, según fuentes oficiales. Las protestas del denominadoviernes de la iracomenzaron poco después de la oración del mediodía. El Cairo fue el escenario de los choques más intensos, que se cobraron la vida de alrededor de 50 personas. En Alejandría, la segunda ciudad del país, los disturbios entre partidarios y opositores de Mursi se saldaron con al menos 16 muertos y más de un centenar de heridos.
Tanto en la capital como en otras provincias se sucedieron los ataques contra comisarías, iglesias y sedes gubernamentales. La jornada se saldó, además con la detención de más de mil detenidos, en su mayoría seguidores de Mursi, acusados de incitar la violencia y cometer actos vandálicos. Esta madrugada, las fuerzas de seguridad egipcias sitiaban la mezquita cairota de Al Fath, donde permanecen atrapados más de un centenar de partidarios de Mursi, según informóAl Yazira. Precisamente, las autoridades egipcias cerraron las oficinas en El Cairo de este canal, que sigue ofreciendo su servicio por Internet.
Tras los sucesos, el Gobierno egipcio emitió un comunicado en el que denunció un «plan terrorista» de los Hermanos Musulmanes y llamó a los ciudadanos a la unidad nacional y a no hacer caso a los llamamientos que incitan a las divisiones. La Presidencia de Egipto ha programado para este sábado una conferencia de prensa con medios internacionales para explicar la situación política que atraviesa el país.
Entretanto, la Hermandad advirtió de que el derramamiento de sangre «aumentará la insistencia del pueblo egipcio para acabar con el sangriento golpe militar». Los islamistas optaron al final del día por concluir sus marchas y retirar a sus seguidores de las calles, al tiempo que instaron a sus simpatizantes a celebrar protestas diarias durante una semana.
La jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, dijo ayer que la responsabilidad de la «tragedia» en Egipto recae principalmente en el Gobierno interino y anunció que los Veintiocho discutirán posibles medidas en respuesta a la violencia que se vive en el país. Ashton, que consideró «aterrador» el saldo de muertos y heridos explicó en un comunicado que ha estado en contacto con los ministros europeos de Exteriores y que ha pedido a los países que estudien «medidas apropiadas» para responder a esa violencia.
En esa línea, el presidente francés, François Hollande, y la canciller alemana, Angela Merkel, expresaron su deseo de que haya una reunión «urgente» de los ministros comunitarios para establecer una postura común ante esa crisis. También coincidieron con este punto de vista los primeros ministros de Reino Unido e Italia, David Cameron, y Enrico Letta, respectivamente, tras conversar telefónicamente con Hollande.
Por su parte, el Gobierno español expresó a la embajada de Egipto su condena por la violencia y pidió que propicie un diálogo «inclusivo y amplio» de todas las partes del conflicto que lleve a la celebración de elecciones lo antes posible para encauzar la democratización.
Por su parte, el presidente de EEUU, Barack Obama, afirmó ayer que su país «no puede determinar el futuro de Egipto» y que Washington «no toma partido». Obama subrayó que apuestan por una «solución pacífica, democrática y próspera», pero insistió en que serán los egipcios quienes tengan que trabajar por ello.
Las reacciones en el mundo árabe tampoco se hicieron esperar. Tanto Arabia Saudí como Emiratos Árabes expresaron su apoyo a la lucha de los egipcios «contra el terrorismo». También Jordania mostró su apoyo a los «esfuerzos de Egipto por imponer el mandato de la ley» y «combatir el terrorismo». Sin embargo, en Ammán centenares de personas salieron a las calles para manifestar su apoyo a los partidarios de Mursi en marchas organizadas por los partidos islamistas. El Gobierno iraní solicitó a la Organización para la Cooperación Islámica (OCI) que «intervenga inmediatamente» para «encontrar una solución política» al conflicto.
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