La climatología muy adversa y la cantidad de agua acumulada en el terreno de juego, marcaron en buena manera el devenir del encuentro, donde los nuestros se adaptaron antes y mejor a estos condicionantes
El Zamora C.F. sucumbió ante los nuestros en Santa Ana, por 2-0, en el transcurso de la Jornada 14 del Campeonato de Liga del Grupo I de 2ªB. Esto, aparte de reafirmar que somos un conjunto difícil de batir en nuestro campo, supone que merced a otros resultados y a nuestra victoria, estamos fuera de los puestos de descenso directo, ocupando actualmente puesto de promoción, con 14 puntos.
La climatología muy adversa y la cantidad de agua acumulada en el terreno de juego, marcaron en buena manera el devenir del encuentro, donde los nuestros se adaptaron antes y mejor a estos condicionantes, y los zamoranos, un equipo poderoso en lo físico y bien dotado tecnicamente, no encontraron su sitio nunca en el partido, y las ocasiones de gol, que las tuvieron, no supieron aprovecharlas. Todo lo contrario que los nuestros, que además de las dos correspondientes a los goles, tuvieron otras para haber logrado una victoria muchísimo más holgada.
No en vano, si los vivitantes dispusieron de un lanzamiento a la madera, los nuestros también lo tuvieron. Si hoy, los nuestros hubieran vencido por 4-1, nadie se sentiría ofendido de hecho.
Lo cierto, es que los nuestros completaron un encuentro pletórico de esfuerzo físico y tesón, con un grado de implicación de todos y cada uno de los jugadores, digno de mencionar.
En el min.27, Juan Fresno de buen disparo consiguió batir al meta visitante, en un primer periodo, donde zamoranos y taniegos, tenían bastante con mantener la verticalidad en el campo. El dominio fue alterno, y las llegadas al área rival, fueron más y más claras por parte de los nuestros.
En el segundo periodo, en el 53 fue Rafa, el que después de ciertas imprecisiones en las inmediaciones de la portería visitante, recogió el balón y disparó para alojarlo en el fondo de las mallas, llevando el delirio a las gradas de Santa Ana.
De ahí al final, el Tropezón permaneció agazapado esperando para salir en peligrosas contras, y los visitantes contaron con alguna que otra ocasión de cierto peligro, sin dar sensación en ningún momento de hacer peligrar una gran victoria de los nuestros


