El sistema de recogida automatizada, por un presupuesto de 10,3 millones que se incremento un 9,3% en la liquidación final.También detecta deficiencias en la obra de Ascán en el Palacio de Riva Herrera.
El Tribunal de Cuentas ha detectado múltiples incidencias en la ejecución de contratos celebrados por ayuntamientos de Cantabria, Extremadura, La Rioja y Murcia -las cuatro comunidades autónomas que no tienen órgano de control externo- durante el año 2012, tales como «importantes desviaciones temporales no justificadas» e «incrementos de costes».
Según se desprende del informe del Tribunal de Cuentas, los 20 ayuntamientos de Cantabria de más de 5.000 habitantes han notificado a este organismo un total de 117 incidencias en un total de 100 proyectos.
En Santander, el Tribunal de Cuentas detecta deficiencias en el contrato de obras para la restauración y rehabilitación del Palacio de Riva Herrera de Santander (Pronillo) «para Centro de Enseñanzas Artísticas», que concluyó con un retraso de un año y medio sobre el plazo inicial y un incremento presupuestario del 26,5%.
También en el proyecto del centro de acogida en la Avenida Candina, en el que se autorizó un modificado días antes de la finalización de las obras, en las que hubo una desviación temporal del 62% respecto a la fecha inicial y un incremento presupuestario del 32,2% motivado no sólo por la modificación, sino también por la liquidación, una revisión de precios e intereses de demora por retraso en el pago de certificaciones.
Además, Cuentas señala que el importe final del contrato de obras de accesibilidad en la calle Alceda de Santander fue un 23,55% superior al precio inicial, por un modificado y los intereses de demora por retrasos en el pago de certificaciones. Y que el contrato de parques y jardines de Santander «no se determinó con precisión», lo que derivó en una resolución parcial de mutuo acuerdo que para el Tribunal de Cuentas implica una modificación del objeto del contrato y no una resolución.
Asimismo, cuestiona la modificación del contrato de basuras y limpieza viaria de Santander para la instalación del sistema de recogida automatizada, por un presupuesto de 10,3 millones que se incremento un 9,3% en la liquidación final.
El Tribunal de Cuentas también censura que el Ayuntamiento de Santander no resolviera el contrato de servicios postales a pesar de mantener que el adjudicatario lo incumplía. Reproche que hace extensivo al Ayuntamiento de Astillero por consentir «prórrogas tácitas» del contrato de parques y jardines durante dos años y medio pese a que el adjudicatario incumplía parte de sus obligaciones.
Según el citado informe, muchas de las incidencias producidas en la ejecución de los contratos se debieron a las «deficiencias» que se produjeron durante la preparación de los expedientes contractuales, que podían haber sido previstas con anticipación.
Asimismo, señalan que las causas «generales» de la extinción de contratos han sido los incumplimientos de los plazos de ejecución, la falta de financiación y recursos económicos por parte de las entidades locales o de los contratistas, así como las irregularidades surgidas en las fases de preparación, anteriormente mencionadas.
Además, en muchos de los casos en los que los contratistas han sido los responsables, no consta que se haya realizado por parte de la Administración una valoración de los perjuicios causados ni el «posterior resarcimiento de los mismos». Por el contrario, en los casos en los que la responsabilidad ha sido de la Administración, ésta sí se ha visto obligada a indemnizar al contratista.
En cuanto a la modificación de contratos, el Tribunal de Cuentas ha detectado, por ejemplo, que en los contratos iniciales no se detallaban las condiciones para llevar a cabo cambios posteriores, muchos de los cuales derivaron en desviaciones del precio inicial e importantes retrasos.


