El gran nivel del conjunto madrileño, que cuenta con numerosas internacionales, hacía presagiar que el conjunto cántabro no podría aguantar el ritmo de las actuales campeonas de la Copa de la Reina.
Ganar al Club de Campo podía considerarse como una auténtica misión imposible. El gran nivel del conjunto madrileño, que cuenta con numerosas internacionales, hacía presagiar que el conjunto cántabro no podría aguantar el ritmo de las actuales campeonas de la Copa de la Reina.
Sin embargo, el equipo que dirige Ángel Laso no sólo le plantó cara, sino que jugó de tu a tu a un auténtico equipazo. “Hemos jugado bastante bien y las hemos aguatado hasta que, en el segundo cuarto, al borde del descanso, nos marcaron el primer gol”, indica el técnico del cuadro santanderino lamentando que “en el tercer tiempo, un despiste de marcas, nos costó el segundo tanto y, a partir de ahí, todo fue más complicado, pues nos teníamos que volcar y eso significaba que nos exponíamos más, como así fue cuando llegó el tercero en un penalti córner”.
Tras el encuentro, y antes de regresar a Santander, Ángel Laso aseguraba no estar contento, lógicamente por haber caído eliminadas, pero sí “satisfecho, porque hemos dejado todo en el campo. Además, para nosotras estar aquí, en Valencia, era un premio. Hemos terminado una gran primera vuelta; hemos disfrutado de esta experiencia y ambiente tan fantástico y, ahora, toca descansar y recargar pilas, que la segunda vuelta del campeonato será dura”.


