La expulsión oficial es cuestión de horas. La que fuera presidenta del PSC, senadora y alcaldesa recibe mañana la carta de ‘despido’ del partido; tendrá 10 días para alegar antes de pasar a ser concejal no adscrita.
©EL MUNDO CANTABRIA/R. M. E. / Torrelavega
Las de hoy domingo son las últimas horas de la socialista Blanca Rosa Gómez Morante como miembro del PSC-PSOE. Según ha podido saber este periódico, el partido ha dado carpetazo al expediente disciplinario abierto contra la que ha sido el baluarte del socialismo en Torrelavega durante tres décadas, ordenando su expulsión por incumplir un mandato de la Ejecutiva regional y local: firmar y votar a favor de la moción de censura al PP.
La que fuera presidenta del PSC, senadora y alcaldesa varias legislaturas, recibirá mañana lunes la carta de despido del partido; tendrá 10 días para presentar alegaciones, antes de ser expulsada también automáticamente del grupo municipal y convertirse en concejal no adscrita.
Además, no podrá volver a afiliarse al PSOE durante cuatro años. Concluye así la lucha de poder que ha rodeado la moción de censura al PP de Torrelavega.Fin de las especulaciones, y nueva víctima que se cobra la lucha por el poder que ha rodeado la moción de censura al PP de Torrelavega. Blanca Rosa Gómez Morante dejará en las próximas horas de pertenecer al Partido Socialista, formación a la que lleva afiliada más de tres décadas.
En cuestión de horas, mañana lunes, la que ha sido el indiscutible baluarte del PSOE en el principal bastión socialista de Cantabria –Torrelavega– recibirá la carta de expulsión provisional. Según ha podido saber este periódico, hace días que la dirección del partido en Ferraz le ha abierto expediente disciplinario por una actitud que se considera «falta muy grave»: incumplir el mandato de la Ejecutiva regional y local al negarse a firmar y votar a favor de la moción de censura.
A partir de que reciba la carta de expulsión, Gómez Morante tendrá un plazo de 10 días para que presente las alegaciones que considere oportunas. Una vez resueltas, quedará también expulsada, de forma inmediata y automáticamente, del grupo municipal, convirtiéndose en concejal no adscrita, independiente. Será el punto final en la trayectoria de una socialista que lo ha sido todo en el partido –presidenta, senadora y alcaldesa, entre otros cargos– pero que ha pagado caro el haber hecho frente al actual staff del PSC-PSOE y haber criticado la gestión de un partido que, en las últimas elecciones, cayó en picado en el número de votos.
La expulsión de Gómez Morante del partido incluirá su inhabilitación durante cuatro años para volver a afiliarse al PSOE; de desearlo, no podría volver al seno socialista hasta 2018.
Una opción esta última que, a la vista de los movimientos realizados por Blanca Rosa Gómez Morante en las últimas semanas, es cada vez más descartable. Poco a poco se ha ido desvinculando de la actividad del grupo socialista municipal, y crecen los rumores en torno a la posibilidad de que se integre en alguna otra formación política. Ella, de momento, ni confirma ni desmiente. El tiempo dirá.
Con su expulsión concluirá un proceso que comenzó el pasado mes de noviembre cuando Gómez Morante, junto con otros destacados dirigentes de la agrupación local, rechazó la decisión de presentar junto al PRC una moción de censura al PP de Torrelavega y dimitió de su cargo en el Comité. Al negarse a suscribir la moción, la hasta entonces portavoz del grupo municipal fue apartada de sus cargos paulatinamente, firmando su sentencia de muerte al no acudir al Pleno del pasado miércoles, cuando se votó la moción.


