El Partido Regionalista de Cantabria (PRC) ya tiene marcado en el calendario el hito que definirá su futuro político y su estrategia para la próxima cita con las urnas. La formación celebrará su Congreso el próximo domingo 15 de noviembre en el Paraninfo de la Universidad de Cantabria (UC) en Santander, una cita en la que se ratificará la reelección de Miguel Ángel Revilla como secretario general y se someterá a votación una profunda reforma de los estatutos internos.
La convocatoria consagra un modelo inédito de bicefalia en la historia de la formación. Mientras que Paula Fernández Viaña asumirá el cartel electoral como número uno a la Presidencia de Cantabria, Revilla mantendrá las riendas de la organización tras asegurar que ha tomado la decisión tras «meditarlo mucho» con el objetivo de «fortalecer la unidad y recabar los máximos apoyos» para la candidatura. No obstante, el liderazgo del veterano político tendrá fecha de caducidad fijada: tras la celebración de los comicios autonómicos del 23 de mayo, el PRC convocará un nuevo Congreso, esta vez de carácter extraordinario, para evaluar el escenario posterior a las urnas y abordar formalmente el relevo generacional en la Secretaría General.
Aprobación de estatutos tras el fiasco del primer borrador
El cónclave del 15 de noviembre servirá también para aprobar la nueva normativa interna del partido, que formaliza por primera vez la separación entre la Secretaría General y la candidatura electoral. La propuesta definitiva llega a las bases tras el rechazo del primer borrador elaborado por el entorno de Paula Fernández, el cual no llegó a recibir el visto bueno de la Ejecutiva.
Aquel texto descartado diseñaba una Vicesecretaría General a la medida de Fernández Viaña que le otorgaba un control casi absoluto del aparato orgánico, asumiendo las funciones delegadas por Revilla, la representación política de las siglas, la dirección de la estrategia electoral y la posibilidad de encadenar mandatos sin límite temporal. Tras tumbarse esa primera propuesta y redefinirse el equilibrio de poderes, los nuevos estatutos deberán recibir el aval previo del órgano de dirección antes de someterse al voto de la militancia en el Paraninfo.






