Las revelaciones del Caso Bárcenas no son ninguna sorpresa, es la historia que se repite siempre y no se soluciona nunca, porque les va la vida en no solucionarlo.
Los partidos políticos han tejido una red de extracción de dinero
La Unión señaló que las últimas revelaciones del caso Bárcenas “no deben sorprender a nadie”, y no son más que “la plasmación de un hecho conocido por todo el mundo, la voracidad económica de los máximos dirigentes de los partidos, que no se conforman con el salario que ellos mismos se han fijado”.El Presidente de la formación, Rafael Sebrango, fue más allá, y afirmó que “es público y notorio que los partidos políticos han creado una red por toda España, con el fin de extraer dinero, con ocasión de la contratación pública”.“Todo empresario que contrata con la Administración, sabe perfectamente que parte de su facturación ha de entregarla en forma de comisión al partido que gobierne en el Ayuntamiento, en la Comunidad Autónoma, o en el Estado”, recalcó.“Entre un 5 y un 10% del importe de la adjudicación, de cualquier obra o suministro, no acaba ni en manos de la Administración, ni en manos de la empresa contratante”, prosiguió, “la cuestión es así de grave”.“Cuando hay un cambio de gobierno, en cualquier nivel de la Administración, lo único que cambia es el recaudador del dinero, pero no la comisión a pagar”.“Lo de Bárcenas es lo mismo que lo de Naseiro, que lo de Filesa, lo de los Ere de Andalucía, y lo de Pallerols y el caso Palau de Ciu”, manifestó Sebrango, “es la misma historia que se repite siempre y no se soluciona nunca”.“Y no se soluciona nunca porque no les interesa a los partidos que se solucione”, apuntan desde LA UNION (LU).“Los partidos políticos son maquinarias de engullir grandes cantidades de dinero, y luego nos imponen austeridad a los ciudadanos”, indican, “el tren de vida de sus dirigentes, y sus sobresueldos, son un agujero negro”.Lo que favorece esta actividad fraudulenta de los partidos políticos es la legislación sobre contratación pública, en la que “después de sucesivas reformas los políticos al frente, se han asegurado amplios márgenes de subjetividad para poder asegurar la contratación al previamente elegido”.Por ello, continúan desde la formación, “al empresario le sale rentable pagar al partido político, porque sí que le pueden asegurar y garantizar la adjudicación”.Los sistemas de actuación son variados, y un ejemplo es el seguido por el Concurso de Basuras de Santander, sin perjuicio de que haya dado o no lugar al pago de comisión.“Aunque no sea el caso es el arquetipo de concurso público-coladero”, manifestó Sebrango.“El sistema es simple”, añadió “se diseña el concurso otorgando puntos, que deshacen posibles empates, por criterios subjetivos, y se pone al frente de la comisión que da esos puntos a directivos de confianza, nunca a funcionarios”.“Mientras no se reforme la legislación, los partidos políticos seguirán extrayendo dinero en cantidades desproporcionadas”, por lo que, finalizó “si quieren cambiar sólo será creíble su nueva actitud a través de esta reforma”, por lo reclaman “un pacto real entre partidos, si es que quieren tener credibilidad democrática, para modificar la legislación de contratación pública”.


