El presidente de la Comisión de Cultura del Congreso insiste en que la española es más barata que todas las monarquías europeas
El presidente de la Comisión de Cultura del Congreso, el diputado del PP Juan Manuel Albendea, considera «un milagro» que la Casa Real pueda mantenerse «con dignidad», pese a la «austeridad» de su Presupuesto y ha desvelado que en el 2012, la institución no llegó a retirar del Tesoro 104.000 euros que estaban en su presupuesto, un hecho que ha calificado de «insólito».
Así lo ha asegurado Albendea durante su intervención en el Pleno del Congreso, en el marco de la discusión de las enmiendas parciales que la oposición ha presentado a la partida que las cuentas públicas para el 2014 reservan para la Jefatura del Estado. Albendea ha defendido que la española es más barata que todas las monarquías europeas e incluso que presidencias de república como la alemana, italiana y francesa. Partiendo de esa base, ha insistido en rechazar por carecer de «sentido» las enmiendas de la oposición que piden reducir ese presupuesto.
Tras recalcar que en los últimos cinco años la cantidad reservada a la Casa del Rey se ha reducido en más de un 13 %, el diputado popular ha afirmado que, teniendo en cuenta que entre el 2003 y el 2013 los gastos no financieros del Estado se incrementaron un 44,16 %, el IPC un 30,4 % y el Presupuesto de la Monarquía sólo un 9,81 %,«si no es haciendo un milagro, no se explica cómo se puede mantener la institución con la dignidad exigida».
Albendea ha subrayado que la Casa Real expone en su página de Internet cómo dispone «libremente» el jefe del Estado su asignación presupuestaria, tal y como fija la Constitución, y ha descalificado todas las alternativas propuestas por la oposición. A UPyD, que defiende reducir ese presupuesto un 21 % para aplicarle los mismos recortes que han sufrido el resto de ministerios en los últimos dos años, le ha reprochado que trate a la Monarquía como a un departamento ministerial.
También ha tildado de «disparatada» la enmienda de ERC, que pide que recortar en 7,6 millones la asignación del Rey hasta equipararla con los 78.185 euros que cobra al año el presidente del Gobierno, y ha puntualizado a los independentistas catalanas que con la retribución del jefe del Ejecutivo no se sostiene toda La Moncloa. Asimismo, ha criticado el intento de la Izquierda Plural (IU-ICV-CHA) de reducir el presupuesto de la Casa del Rey un 30 % para que el Monarca pierda el mismo poder adquisitivo que han perdido los empleados públicos en los últimos años.
El diputado de ERC, Joan Tardà, durante la defensa de su enmienda ha insistido en que la Monarquía es una «institución corrompida en sus funciones, antidemocrática, blindada por todo tipo de opacidades e incluso ridícula» porque ha tenido que recurrir al dinero público para comprar un álbum de fotos de la infancia de la Reina. «Todo esto es una sinrazón y una estupidez supina que, además, adquiere categoría de reaccionaria porque se ha institucionalizado», ha agregado Tardà, quien considera que la Familia Real «se arrastra en el barro cada vez con mas asiduidad».
Para el diputado independentista, la «opacidad», sumada a los «privilegios» de los que disfrutan, «dan como resultado escenarios de corrupción que provocan sonrojo ciudadano, sobre todo nuevas generaciones, que la institución se pudre a una velocidad de vértigo». Así, ha reclamado que en lugar de dedicarse a «chanchullos borbónicos» y a cobrar dinero público, los hijos de los Reyes se dediquen «a trabajar».
En nombre de la Izquierda Plural, el catalán Joan Josep Nuet se ofreció a pagar «un cortado en el bar del Congreso» al diputado que le dijera cuánto cuesta la Monarquía a los españoles, ya que, a su juicio, este es «uno de lo secretos de Estado mejor guardados». Y es que, según ha destacado, no se sufraga sólo con los casi 8 millones que los PGE reservan a la Casa del Rey sino que a ellos hay que sumar otras partidas de distintos departamentos. Por eso, considera «falso» el argumento de que la española es una de las monarquías más austeras de Europa. «Lo que sí, es una de las más opacas», ha sentenciado.
Según Nuet, reduciéndose su asignación un 30 por ciento, como plantea la Izquierda Plural, «el Rey y la Reina» sí serían los Reyes de los españoles« porque darían »ejemplo«. En la idea ejemplarizante ha abundado también la portavoz de UPyD, Rosa Díez, para quien el Rey ha de ser »el primero en todo«, también en recortes y transparencia.
Para Díez, la calidad de la democracia no depende de que la Jefatura del Estado sea una República o una Monarquía, sino de que se comporte». Por eso, pide recortar en un millón de euros su presupuesto y exigirle un mayor detalle en sus cuentas. Desde el PSOE, que no ha registrado ninguna enmienda a las cuentas de la Casa Real, su portavoz de Presupuestos, Joan Rangel, se ha limitado a exigir «más transparencia» a la institución. «Muchos se llenan la boca de transparencia y cuando hay que ponerle el cascabel al gato todo lo que nos ofrecen es opacidad y eso no ayuda. Rectifiquen», le ha dicho al PP, quejándose de que los populares vetaran hace semanas en la Mesa del Congreso la comparecencia de un representante de Zarzuela para explicar el presupuesto.
REPORTAJE EN CANAL PLUS FRANCIA
«Hay algo podrido en el reino español. Durante dos años, la imagen delrey Juan Carlosse ha visto empañada por una serie de escándalos. Pasando por la corrupción que afecta a su yerno, debilitado por problemas de salud, sospechoso por algunas de sus costumbres y negocios, el que era el rey más popular de Europa está en horas bajas. ¿Resistirá la monarquía española al perfume de escándalo que la rodea?» Así se publicita elpolémico reportajede investigación queCanal Plus Franciaemitirá el próximo 18 de noviembre en su programaL’Effet Papillona las 22.30 h y que lleva por títuloJuan Carlos, el ocaso de un Rey.
En el documental de investigación se recopilan todas las informaciones aparecidas sobre la familia Real durante estos dos último años y se ahonda en los casos más polémicos que ha protagonizado el monarca y algún miembro de su entorno más cercano. El reportaje arranca con lo que ellos denominan «la foto que hizo descubrir a los españolesel otro lado de Juan Carlos», en referencia a la delsafarien la que aparece junto a un elefante abatido. «Si bien el país está sumido en una crisis sin precedentes, con el 27% de la población desempleada, España descubrió que el Rey asiste a safaris de lujo valorados en 45.000 euros la semana», argumenta el documental de 52 minutos de duración.
A partir de ahí, la televisión francesa comienza a desgranar todo tipo de informaciones que hablan del «lujoso estilo de vida» del monarca, de sus «costumbres de negocios», de «niños ocultos y disputas familiares», entre otras. Y como no, centran buena parte del reportaje en las actividades del yerno real Iñaki Urdangarín que «ha malversado millones de dólares de fondos públicos». A partir de ahí se insinúa incluso que laprincesa Doña Letizíapodría tener algún «transtorno alimentario» por su «excesiva delgadez» o que la Reina lleva años «humillada por las infidelidades de su esposo».
Análisis de la popularidad del monarca
Los autores del documentalJuan Carlos, el ocaso de un Reyno dudan en calificar al monarca de «elídolo de los españoles, desde hace décadas» gracias, sobre todo, a su mediación en el intento de golpe de Estado del 23-F. Aseguran que desde su coronación en 1975, el Rey es el objeto de un culto con más de un 90% de apoyo entre la ciudadanía. Sin embargo, y a raíz de los últimos escándalos se preguntan si quizás esa «buena imagen» no era sino el resultado de algo «cuidadosamente elaborado en la prensa».
Pero durante estos últimos dos años el Rey ha comenzado a aparecer en diversos medios de comunicación españoles que «se han atrevido», dice el reportaje, a hablar de «una amiga íntima 28 años más joven que él» o «la fría relación que mantiene con su esposa la reina Sofía». Incluso se hacen eco de lasparodiasdel programaPolòniadeTV3que «caricaturiza a Juan Carlos, algo impensable en España hace unos años».
El reportaje también aborda elfuturo de la Monarquíacomo institución y apunta que «los republicanos están montando la ola para pedir una nueva Constitución» mientras que otras voces «piden la abdicación en favor de su hijo Felipe, pero puede ser demasiado tarde para salvar a la institución», concluyen los periodistas galos que sin embargo no dudan a la hora de tachar a los herederos de «maniquíes y guapos».


