El hecho de que la devaluación del peso haya tenido una acogida tan negativa tanto en la Bolsa de Madrid como en los mercados de los países vinculados a la economía argentina «da una idea del rumbo que están tomando las cosas.
«Las Bolsas y los mercados de deuda sufrieron ayer una convulsión después de que se anunciaran mediocres indicadores económicos en China y se detectaran importantes dificultades cambiarias en varios países emergentes, en especial en el peso argentino. Las consecuencias en España fueron una caída de hasta el 3,6% en el Ibex y un repunte del diferencial de deuda hasta los 212 puntos básicos». «La caída en barrena del peso es una advertencia que el Gobierno de Cristina Fernández no debería desoír; augura un futuro recrudecimiento de los estrangulamientos económicos del país y constituye una amenaza para la estabilidad de los mercados». Argentina necesita «una devaluación del peso acorde con sus fundamentales económicos, para que no sean necesarias restricciones cambiarias extravagantes, peores que el problema que pretenden resolver y al final hay que abolir». «El caso de Argentina es, a su vez, un síntoma de que la situación de los países emergentes puede empeorar a medio plazo. Concretamente, en cuanto comiencen a eliminarse los estímulos monetarios excepcionales y el dólar inicie una senda de apreciación. El desasosiego financiero se desplazará hacia los emergentes».
EL PAÍS 26. Editorial
«El peso argentino se derrumbó ayer en una jornada negra en los mercados de divisas, donde las monedas de los países emergentes sufrieron fuertes depreciaciones». En este contexto, el Ibex 35 sufrió la mayor caída del año, «como consecuencia de los efectos que la devaluación del peso va a tener sobre las empresas españolas que operan en Argentina». «El fenómeno de ayer se puede explicar en última instancia como una crisis de confianza sobre las posibilidades de crecimiento de países como China, Brasil y Rusia, que empiezan a mostrar signos de decaimiento tras una década de expansión». «Es seguro que vienen tiempos difíciles para Argentina, pero la cuestión es también si Brasil va a sufrir el contagio de este cambio de ciclo que anticipan los mercados. Si ello sucediese, como predicen algunos analistas, todos los países latinoamericanos -desde México a Chile- podrían verse arrastrados por el efecto dominó provocado por Argentina y Brasil». «En cualquier caso, la tormenta monetaria de las últimas horas muestra la volatilidad de unos mercados sometidos a grandes fluctuaciones y en los que cualquier acontecimiento local puede provocar una catástrofe en el conjunto del sistema. Ojalá amaine en los próximos días por el bien de la economía española, que será una de las más afectadas si empiezan a pintar mal las cosas en Latinoamérica».
EL MUNDO 3. Editorial
El hecho de que la devaluación del peso haya tenido una acogida tan negativa tanto en la Bolsa de Madrid como en los mercados de los países vinculados a la economía argentina «da una idea del rumbo que están tomando las cosas. Es evidente que los argentinos desconfían de su propia moneda porque la inflación se come su valor a ojos vista, mientras que el Gobierno despilfarra todos los recursos a su alcance en medidas populistas y mantiene un déficit público insostenible. La confianza, un término clave para inversores y avalistas, es en estos momentos lo más escaso en Buenos Aires». «·Lo único que los ciudadanos argentinos pueden hacer es prepararse para lo peor, porque la causa de los males de su economía no reside en problemas que se puedan resolver de un día para otro y a golpe de decreto, sino que viene de lejos y tiene que ver con un concepto erróneo por parte del kirchnerismo del poder y de la gestión de lo público».
ABC 4. Editorial
En la respuesta de las bolsas internacionales «hay de todo un poco, aunque los inversores, ante un cambio de situación, primero venden y después analizan con mayor profundidad. En la actualidad podríamos estar ante una reestructuración de los flujos internacionales de capital como consecuencia de un cambio de escenario que viene definido por un menor crecimiento de los países emergentes y, paralelamente, por una sensible mejora de la primera gran economía del mundo, que es la de Estados Unidos, el éxito de la lucha de Japón contra la deflación y la recuperación -débil-de la Unión Europea». «Para España ese escenario conlleva el riesgo especial de que la depreciación de las divisas latinoamericanas comporte una desvalorización de sus activos en la región y, asimismo, mayores dificultades competitivas para exportar hacia ellos».
LA VANGUARDIA 22. Editorial
«La abrupta sacudida que se produjo el viernes en la Bolsa española como consecuencia de la depreciación del peso argentino constituye un recordatorio de la íntima conexión que existe entre las economías de ambos lados del Atlántico. Pese al efecto de severa corrección que ello produjo sobre el parqué español, las previsiones sobre el buen comportamiento del selectivo a lo largo de este año son abundantes».
CINCO DÍAS 10. Editorial
«No parece que se vaya a producir una crisis como la de los noventa, que contagió a todo el continente. Probablemente elefecto tangosólo sea coyuntural. La situación económica y financiera de la región es mucho más sólida, aunque los emergentes de todo el mundo tiemblan ante la posibilidad de que la Fed decida retirar más liquidez de la economía americana. Otra cuestión es la suspensión de pagos hacia la que inevitablemente se encamina argentina».
EL ECONOMISTA 3. Editorial
La crisis argentina toca de lleno a Bruselas (LA RAZÓN 3. Suelto) «La situación creada es preocupante y compromete la recuperación no sólo de nuestra economía, sino también de toda la zona euro. De ahí que sea urgente y de suma importancia la actuación de la CE y del Banco Central Europeo para establecer los cortafuegos pertinentes si la crisis monetaria se complicara. Los mercados valoran la diligencia y la contundencia».


