Según previsiones de economistas consultados que están al día de las ayudas que se gestionan desde asesorías para que colectivos cántabros afronten esta crisis.
La crisis del coronavirus llevará a Cantabria a la mayor contracción del Producto Interior Bruto (PIB) de su historia reciente, según previsiones de economistas consultados que están al día de las ayudas que se gestionan desde asesorías para que colectivos cántabros afronten esta crisis. La falta de entidades financieras propias, como podía ser Caja Cantabria, impide que se realicen prospecciones más completas como sería deseable en las actuales circunstancias que no parece que se realicen, al menos en el campo oficialista, para un inmediato futuro de no menos un cuarto de siglo.
Las previsiones realizadas por los economistas consultados anticipan para el conjunto del año un descenso del PIB cántabro que podría situarse entre el 9% en el mejor escenario, y el 11% en el peor, lo que supone el dato más negativo de las economías regionales del norte de España, en concreto el País Vasco, Asturias y Galicia; sin embargo, esta caída sería más suave que en Madrid y Cataluña. Hay que tener en cuenta para estos análisis, que el crecimiento de Cantabria en los últimos años viene a oscilar, más o menos, en los datos que refleja la media nacional.
La estimación para la economía de la comunidad cántabra recoge caídas más intensas en el sector servicios ya que teniendo en cuenta que el verano en Cantabria viene a durar entre el día de San Fermín, 7 de julio, y finales de agosto; así, el informe vincula este panorama con el mayor peso del sector turístico en Santander-ciudad y en municipios costeros que basan su economía especialmente en el sector servicios. La industria será otro de los sectores que verá disminuido su peso en la economìa regional.
El descenso de la actividad económica que se prevé para 2020 es mucho más abrupto que el registrado en el peor momento de la crisis de la burbuja inmobiliaria, cuando el PIB llegó a caer en torno a los cinco puntos. Sin embargo, el punto de partida es muy diferente a juicio de los economistas consultados.
2013 fue otro ejercicio en el que el PIB provincial cerró en negativo. El estallido de la crisis inmobiliaria había coincidido en una crisis financiera mundial que estuvo a punto de llevarse el euro por delante y que se arrastró durante más de un lustro.
DATOS SOBRE CANTABRIA EN LA CRISIS DE 2013
El Productor Interior Bruto (PIB) por habitante en Cantabria durante el ejercicio 2013 –el más duro de la última crisis- se sitúo en 21.550 euros, un 3,3 por ciento menos que la media nacional que ascendió a 22.279 euros por habitante, según los datos de contabilidad regional del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Además, la comunidad autónoma fue la segunda que menos riqueza aportó al PIB, con un 1,2 por ciento, sólo por detrás de La Rioja (0,8%) y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla (0,1%).
En cuanto al PIB por habitante, País Vasco fue la comunidad autónoma que registró el mayor nivel en 2013, un 34,5% superior a la media española, mientras que Extremadura presentó la cifra más baja, un 32,6% inferior a la media, mostrando entre estas dos regiones una diferencia de 14.933 euros.
La media nacional se situó en 22.279 euros por habitante y el ranking estaba encabezado por Euskadi (29.959 euros), seguido de Madrid (28.915), Navarra (28.358), Cataluña (26.666), La Rioja (25.277), Aragón (24.732) e Islas Baleares (23.446). Las otras diez comunidades y las dos ciudades autónomas estaban por debajo de la media de España.
Por detrás de Baleares se situaron Castilla y León (21.879), Cantabria (21.550), Asturias (20.591), Galicia (20.399), Comunidad Valenciana (19.502), Canarias (18.873), Ceuta (18.771), Murcia (17.901) y Castilla-La Mancha (17.780), y la lista la cierran Andalucía (16.666), Melilla (16.426) y Extremadura (15.026).
Otras estadísticas publicadas recientemente por el INE son las del crecimiento real del PIB en 2013, un periodo en el que el dato correspondiente a la economía española en su conjunto fue de -1,2%. Canarias y Baleares registraron los menores descensos en términos de volumen (-0,4%), seguidas de Comunidad Valenciana y Cataluña (-0,8%), y también Galicia (-1%), Castilla-La Mancha y Ceuta (-1,1%) y Aragón (-1,2%) igualan o superan la media nacional.
Los mayores descensos en la variación del PIB correspondieron a Asturias y Castilla y León (-2,1%) y Cantabria y País Vasco (-1,9%), seguidas de La Rioja (-1,8%), Murcia (-1,7%), Andalucía (-1,5%), Navarra (-1,5%), Extremadura (-1,4%), Melilla (-1,3%) y Madrid (-1,2%). Ninguna región española mejoró el dato estimado para el conjunto de la Unión Europea de 27 Estados, que fue del 0,1%.
Analizando las cifras del PIB a precios de mercado, se observa que las comunidades que más riqueza aportaron el año pasado fueron Cataluña (18,8%), Madrid (17,9%) y Andalucía (13,5%), y que entre las tres generaron la mitad del PIB de España.
La lista continúa con la Comunidad Valenciana (9,5%), País Vasco (6,1%), Galicia (5,4%), Castilla y León (5,2%), Canarias (3,9%), Castilla-La Mancha (3,5%), Aragón (3,2%) y Murcia (2,5%). La suma de Baleares (2,5%), Asturias (2,1%), Navarra (1,7%), Extremadura (1,6%), Cantabria (1,2%), La Rioja (0,8%), Ceuta (0,1%) y Melilla (0,1%) solo representó un 10% de la riqueza nacional.
PREVISIONES PIB PARA CANTABRIA
La previsión para 2020 se mantenía en los últimos meses del pasado año 2019 en el 1,9%. El menor crecimiento se debería -afirmaban las previsiones- al debilitamiento de la aportación de la demanda nacional, tanto por el consumo como por la inversión, y al peor comportamiento del sector exterior, que restará una décima frente a la aportación nula de este año. Todo en un contexto de desaceleración externa y aumento de la incertidumbre global, como refleja el parón del comercio internacional.
INFORME DE BBVA SOBRE PIB PARA 2020
BBVA Research pronosticó un crecimiento de la economía de Cantabria del 2,1 por ciento para 2020 en su Observatorio Regional. Así, sus previsiones apuntaron a una desaceleración para esos dos años de la economía regional, tras cerrar el último ejercicio con un crecimiento del PIB del 2,3 por ciento.
Para 2020, las previsiones del Servicio de Estudios de BBVA apuntaban a que Madrid, Navarra, Castilla-La Mancha, Cantabria y País Vasco podrían crecer por encima del 1,6 % esperado para España.
EL PARO EN 2019
Cantabria cerró 2019 con un total de 30.800 desempleados, 4.900 más que en 2018, lo que supone un incremento del paro del 18,9%, el mayor de todas las comunidades autónomas y en contraposición conla caída nacional del desempleo, que fue del 3,4%.
De este modo, la tasa de paro de Cantabria se situó en 2019 en el 11,18, dos puntos superior a la de hace un año (9,68) pero que sigue siendo inferior a la media del país, del 13,78, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) hecha pública este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
REPENSAR CANTABRIA, ES EL OBJETIVO
Repensar Cantabria, este debe ser el objetivo para los pròximos años con el fin de dar con las claves que necesita la Comunidad Autónoma, entre otras la regeneración ambiental, la cohesión social y un mayor equilibrio territorial.
La Cantabria que deseamos para el próximo cuarto de siglo debería, por ejemplo, tener mucho menos coste burocrático que la actual, derivado de la gestión fragmentada y de la enorme complejidad normativa. Reclamamos para ello una administración ágil y dinámica (“menos leyes y más política”), además de liderazgo político que busque escenarios de encuentros para debatir y acordar proyectos.
En esta línea es necesario construir la Cantabria del futuro a través de proyectos en los que sea posible valorarlo todo ya que no puede ni debe quedar ninguna parte del territorio sin poder ser utilizado para poner en valor cualquier activo. Cantabria necesita, en definitiva, una apuesta de futuro que vaya mucho más a allá de la gestión de la supervivencia.
El modelo sanitario cántabro es la referencia para los demás servicios, aunque también sea necesario “repensarlo” para incluir entre sus funciones el control de las residencias de la tercera edad. Las áreas sanitarias son, entendemos, fundamentales para la vertebración del territorio ya que los servicios sanitario, social y educativo fijan población.
Finalmente, no se puede perder la referencia de una Cantabria con relevancia industrial que es necesario poner en valor, como también la Cantabria verde, todo ello que nos permita conseguir y afianzar una mejor calidad de vida por cuanto el “factor paisaje” siempre ha sido un elemento destacado en Cantabria.
Un apretado análisis en el que la Cantabria del próximo cuarto de siglo la producción agro-ganadera y la industria agroalimentaria deben seguir siendo esenciales, lo que debe traducirse en una oportunidad para las explotaciones agrarias y el comercio de proximidad, cuyo fortalecimiento es otra demanda para el inmediato futuro.



