Armonía facturó 13.003.036 euros entre 2007 y 2011, según la evolución de las ventas de los últimos cinco años. Y esa cifra se dispara hasta más de 20 millones si se suman los ingresos de todas las marcas del holding Armonía
EL MUNDO CANTABRIA ENRIQUE MUNÁRRIZ /Santander.-Después de cuatro años de profunda crisis, sin dinero entrando en la caja por el desplome de la taquilla y una deuda desorbitada, el Festival Internacional de Santander está inmerso en un plan plurianual a cinco años, aunque podría prolongarse alguno más, en el que esperan extinguir un desajuste de ventas y pagos que tiene asfixiada la nueva Dirección por los dos millones de euros con los que cargan a sus espaldas.
El equipo capitaneado por Jaime Martín y Valentina Granados se ha marcado como objetivo de erradicar la herencia recibida en un lustro con la refinanciación de la deuda a largo plazo y un aprovisionamiento del 20% del presupuesto anual del FIS para su pago. La institución ha empezado este mismo año. Ya ha conseguido que los bancos acreedores se plegaran a ampliar los plazos pendientes para librarse de un vencimiento de los créditos que ya estaban al límite, en una operación en la que ha llegado a intervenir el Gobierno.
Incluso de ese aprovisionamiento del 20% del presupuesto de la presente edición ha sido lo que permitió que no se mantuviera el concierto inaugural de la Royal Philarmonic Orchestra. La idea, con los plazos que ahora manejan en la institución cultural, es que las nuevas condiciones en las que se incluye una renegociación a la baja y ventajosa de los intereses de la deuda permitan que año a año el aprovisionamiento sea menor.
El FIS tiene una deuda de dos millones, una cantidad idéntica, por ejemplo, al presupuesto total de la presente edición. Sin embargo, aquí no se ha incluido los más de 262.000 euros que la institución reclama a Sorin Melinte, empresario de la empresa Armonía, por los pagarés que le dejó firmados el exdirector José Luis Ocejo para garantizar que se le contrataban seis espectáculos ni tampoco los 50.000 euros pendientes de pago a una compañía que, según la organización, actuó en 2010 y este año amenazó con demandar al FIS porque aún no había cobrado los honorarios.No se ha contabilizado como deuda porque, además de que el plan de saneamiento del FIS estaba elaborado previamente, la Dirección espera recuperar ese dinero en los tribunales.Cuando Granados y Martín accedieron a la dirección del FIS, a finales de 2012 en sustitución delanterior equipo encabezado por José Luis Ocejo, el Festival acumulaba una deuda de 2 millones y tenía 700.000 euros de facturas pendientes, mientras que la previsión de ingresos era de 360.000 euros.
Asfixiadas por los plazos de pago de su deuda en un momento en el que los ingresos escasean, la solución que les queda pasa casi exclusivamente por refinanciar su deuda. Todavía están inmersos en las negociaciones con algunas entidades
Armoni-Car SL también salió a relucir en los desmanes de Pablo Coto al frente del CES y que se saldaron con su salida de la institución. Este organismo contrató vehículos por 13.149 euros en 2009.En un auténtico gabinete de crisis, durante la última reunión del Patronato del Festival Internacional de Santander durante el pasado julio, hubo quien ya valoró la necesidad de llevar al responsable de la empresa Armonía, Sorin Melinte, a los tribunales ante la necesidad de solicitar un permiso excepcional al Gobierno de Cantabria y a Intervención para abonar por segunda vez parte del caché de la Royal Philarmonic para evitar la cancelación de la inauguración del festival. El martes, con un informe de los servicios jurídicos de la entidad cultural, los patronos volverán a poner esta opción sobre la mesa.
Si bien durante aquel encuentro se decidió templar las aguas porque aún estaba pendiente el desenlace del concierto de clausura, que finalmente fue suspendido porque la Scalla de Milán no había recibido sus honorarios, esta vez no habrá ningún miramiento.Lo primero será reclamar los 276.000 euros que la entidad reclama al propietario de Armonía, pero también daños y perjuicios y otros gastos derivados de las cancelaciones y los inconvenientes ocasionados.
El Gobierno y el Ayuntamiento, así como los responsables de la Dirección, que no se han querido pronunciar hasta la fecha de la propuesta que van a llevar al Patronato por respeto a la institución, quieren depurar hasta las últimas consecuencias. No se descarta, al menos se ha estudiado, la posibilidad de ampliar el abanico de responsabilidad.
Aquí la vista estaría puesta en el anterior responsable, José Luis Ocejo, que estuvo al frente de la institución durante 33 años y ha contado con el beneplácito de todos los grupos políticos en este tiempo, que firmó pagarés con el empresario rumano el mismo día que le anunciaron su cese –estuvo unos meses más en el cargo hasta el nombramiento de Jaime Martín– y que comprometían una inversión total de 595.000 euros más IVA en contratos, lo que se dispararía hasta los 800.000 euros con los alojamientos de las orquestas, comidas, desplazamientos… Esta cantidad era superior incluso a la presupuestada para este año en contrataciones. El Patronato del martes estará presidido por Ignacio Diego e Íñigo de la Serna junto con los responsables del FIS.


