La banca analiza con lupa los riesgos y se centra en la financiación de sus propios activos. No parece que estén muy por la labor de darle a la actividad el impulso necesario para crecer de forma sostenible.
El número dehipotecasconstituidas sobreviviendasse situó en 160 en septiembre en Cantabria, lo que supone una caída del 25,2% respecto al mismo mes del año anterior. Con todo, se trata del cuarto descenso menos acusado por comunidades tras los de Aragón (1,7%), Navarra (14,3%) y La Rioja (17,2%) y es más de cinco puntos inferior a la media (30,9%), según los datos difundidos este martes por elInstituto Nacional de Estadística(INE).
En España, el retroceso interanual de septiembre, con el que las viviendas hipotecadas encadenan ya 41 meses de caídas consecutivas, es casi once puntos inferior al de agosto, cuando las viviendas hipotecadas se redujeron un 41,7%.
Sin embargo, Cantabria ha remontado en septiembre doce puntos y medio respecto a agosto, cuando también lo hizo en casi 25 puntos tras la caída interanual del 62% que se registró en julio y del 68,7% en junio.
Respecto al mes anterior, las hipotecas crecieron en la región un 21,2%, casi un punto menos que la media (22,3%). Se trata del octavo incremento más pronunciado por comunidades.
En Cantabria, para constituir las 160 hipotecas sobre viviendas, las entidades financieras prestaron más de 16,4 millones de euros, un 39,2% menos que hace un año pero un 25,4% más que el mes anterior.
Según el director del Gabinete de estudios depisos.com, Manuel Gandarias, sobre la estadística de Hipotecas hecha pública hoy por el INE: El ritmo de caída en el número de hipotecas es alarmante, aunque sea inferior con respecto al mismo periodo del año anterior. Cada mes se alcanza una cifra que rompe la serie histórica, profundizando el récord mínimo. Se podría interpretar el crecimiento mensual como una buena noticia, pero no hay que perder de vista la estacionalidad del dato.
Al comparar la estadística de hipotecas con la de compraventas, se reafirma la teoría de que gran parte de las operaciones se realizan al contado, ya estén éstas protagonizadas por el cliente extranjero o por familias nacionales con ahorro. La conclusión es clara: no hay dinero para el mercado inmobiliario. Mientras otros sectores ya se están viendo beneficiados por los préstamos bancarios, el sector del ladrillo sigue padeciendo una sequía que ya es demasiado larga.
Hasta que no se abra el grifo no se producirá una auténtica recuperación. La banca analiza con lupa los riesgos y se centra en la financiación de sus propios activos. No parece que estén muy por la labor de darle a la actividad el impulso necesario para crecer de forma sostenible.
Además de las 160 hipotecas constituidas sobre viviendas en Cantabria, en septiembre se hipotecaron 84 fincas urbanas de otro tipo, por un importe de 6,2 millones, y tres solares, por valor de 457.000 euros, lo que supone un total de 247 fincas urbanas que sumaron más de 23,1 millones.
La mayoría de los créditos fueron otorgados por bancos, en concreto 227, por valor de más de 21 millones, seguidos de otras entidades financieras, que concedieron 20 préstamos por 2,1 millones.
Por otro lado, en septiembre se firmaron en la región cuatro hipotecas sobre fincas rústicas, por un importe conjunto de 173.000 euros, tres concedidas por bancos por valor de 65.000 euros y la restante por otras entidades, por 108.000 euros.
En total, en septiembre se rubricaron en la región 251 hipotecas sobre fincas, rústicas y urbanas, por un montante conjunto de 23,3 millones de euros.
Asimismo, en el noveno mes del año se cancelaron 326 hipotecas, la mayoría de ellas de viviendas (173), mientras que se cambiaron las condiciones en 190, en su práctica totalidad fincas urbanas (186).


