En el convenio que fue tumbado por los jueces, por haber sido pactado solo con UGT y CC OO , no se incluía ningún ajuste para los empleados del banco que ganaran menos de 30.000 euros.
La dirección de Liberbank (banco resultante de la integración de Cajastur, Caja Cantabria y Caja Extremadura) cerró ayer un acuerdo con los sindicatos UGT, CC OO y CSIF para rebajar los salarios de toda su plantilla, incluidos los directivos, durante los próximos tres años y medio (hasta julio de 2017). A diferencia del anterior acuerdo, adoptado en junio y tumbado por la Audiencia Nacional por una denuncia de las organizaciones minoritarias, los ajustes tocarán a todos los empleados de la entidad, aunque los recortes salariales serán menos duros. No superarán en ningún caso el 30%, cuanto antes llegaban hasta el 50%. Los sindicatos minoritarios han rechazado el acuerdo y calificado como «brutales» los nuevos planteamientos de la entidad financiera que preside Manuel Menéndez, según ha informado La Nueva España.
En el convenio que fue tumbado por los jueces, por haber sido pactado solo con UGT y CC OO y sin tener en cuenta al resto de fuerzas sindicales, no se incluía ningún ajuste para los empleados del banco que ganaran menos de 30.000 euros. Sin embargo, ahora estos trabajadores sufrirán un recorte de su jornada y su salario del 10,04% en Asturias, y ligeramente superior en el resto de comunidades donde opera la entidad financiera. Los directivos del banco tendrán una reducción de sus horas de trabajo en ese mismo porcentaje, mientras que su recorte salarial irá en función de la categoría que ocupen y de las cantidades que perciben como retribuciones fijas y variables.
Otro grupo formado por 1.250 trabajadores tendrá que asumir una reducción de su jornada y de su salario del 30%, mientras que al resto de empleados que no encaje en ninguno de los colectivos anteriores se les aplicará un recorte del 18% en sus sueldos, pero no de jornada. También quedará anulada la subida salarial que estaba previsto aplicar el próximo año.
Uno de los puntos en los que encalló la negociación en la madrugada de ayer fue el de la movilidad geográfica, que la entidad pretendía aplicar sobre algunos trabajadores. Los sindicatos reclamaban unas mayores compensaciones de las que el banco estaba dispuesto a dar. Al final, la dirección cedió en alguna de estas peticiones.
José Manzanero, portavoz de CSIF, uno de los tres sindicatos firmantes del pacto aseguró: «Es un acuerdo en el que nadie sale perjudicado; es mejor firmar este convenio a que la empresa hubiera sacado adelante sus medidas de manera unilateral».
El recorte de costes laborales es uno de los requisitos que debe cumplir la entidad para completar su proceso de reestructuración, acordado por las autoridades españolas y europeas, después de que la entidad recibiera un préstamo de 124 millones con cargo al rescate bancario. Aunque a la entidad financiera no le está resultando fácil sacar adelante el ajuste. Primero decidió en mayo aplicar unilateralmente un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) tras no llegar a un entendimiento con los sindicatos. El ERTE suponía mandar al paro durante 18 meses a 1.332 trabajadores. Un mes después firmó un acuerdo con UGT y CC OO que unos meses después fue anulado por la Audiencia Nacional.
Carlos Genillo, portavoz de CC OO, subrayó ayer: «Hemos conseguido rebajar la reducción de salarios máxima del 50 al 30%». En cambio, los sindicatos minoritarios criticaron con dureza las medidas. José Manuel Rey, portavoz de CSICA, aseguró que reclamaban que el ajuste fuera unitario para todos los empleados del grupo y que no hubiera diferencias en las reducciones salariales y de jornada en función del lugar de trabajo o de la categoría. Más crítica fue la Corriente Sindical de Izquierdas (CSI). En un comunicado la central calificó de «brutal» e «inmoral» el plan de ajuste y criticó la actitud de los sindicatos que firmaron el pacto.
Las medidas
-Los trabajadores con un sueldo inferior a 30.000 euros verán reducido su salario y jornada en un porcentaje que variará según los territorios. En Asturias será del 10,04%.
-Los directivos tendrán una reducción de jornada igual que el grupo anterior, pero su recorte salarial irá en función de otras variables.
-A otros 1.250 trabajadores se les recortarán las horas de trabajo y la nómina en un 30%.
-El resto de los empleados cuyo perfil no encaje en ninguno de estos grupos sufrirán una bajada de los salarios del 18%.
-También se acordó que solo se podrá aplicar la movilidad geográfica a los afectados por el cierre de alguna oficina o departamentos centrales. Se incluye la posibilidad de que el trabajados se pueda acoger a una baja incentivada si está en desacuerdo con las condiciones del traslado.


