El Noja es un equipo en descomposición aparentemente. Los jugadores llevan meses sin cobrar y la plantilla se ha ido reduciendo hasta el punto de que se ve obligado a jugar con algunos juveniles, según La Nueva España.
El Real Oviedo ha sido incapaz de lograr los tres puntos en el campo de la Caseta de Noja, para desesperación del medio millar de aficionados que se desplazaron hasta tierras cántabras y que al final de partido pedían algún tipo de justificación al mal partido realizado a Granero y sus jugadores,según cróinica de La Nueva España.
Todo el mundo esperaba que los azules consiguieran una cómoda victoria que les permitiera asentarse en la zona alta y a partir de ahí lograr la confianza necesaria para mejorar su juego.
Nada más lejos de la realidad.
El Noja es un equipo en descomposición aparentemente. Los jugadores llevan meses sin cobrar y la plantilla se ha ido reduciendo hasta el punto de que se ve obligado a jugar con algunos juveniles. Hoy mismo, el exjugador azul Owona, se presentó en el campo solo media hora antes del encuentro y fue castigado por su técnico con el banquillo. En esta situación y con la fecha límite del 15 de enero para una posible desaparición, sus jugadores dieron una lección de profesionalidad.
No solamente en la entrega, algo que se podía esperar, sino también en el juego y en una claridad de ideas mucho mayor que el profesionalizado equipo visitante.
Se podría hablar de ocasiones de gol, el Oviedo tuvo algunas, pero más importantes fueron las sensaciones dejadas sobre el campo.
El equipo de Granero no tuvo un patrón de juego definido y se vio superado en muchas fases del partido por los locales. Solo un par de grandes intervenciones de Orlando impidieron la derrota del equipo asturiano.
Esta derrota puede traer consecuencias ya que, si como parece, el Noja se retira de la competición todos los rivales de los azules conseguirán los 3 puntos al no jugarse el encuentro. Es decir, el Real Oviedo puede con este partido haber dado 2 puntos de ventaja a todos los rivales del grupo.
Consecuencias más graves para el futuro del club pueden ser las derivadas del mal juego desplegado y el hartazgo manifestado por los aficionados presentes contra el técnico Granero y los jugadores, a los que se les presenta una dura semana con partidos jueves ante el Ferrol y domingo contra el Tropezón.


