Esta vez ha habido mucha calma a la hora de calificar su discurso, pero se le achaca no hablar del caso Urdangarín. En Cataluña, claro, sí que han reaccionado ante las referencias a la unidad de España que hizo el Rey.
Diariocrítico/EP25/12/2013
El vicesecretario de Organización del PP,Carlos Floriano, ha destacado que el discurso de Navidad del Rey don Juan Carlos reflejó «un espíritu de la Transición» que, «lejos de ser sólo una mirada al pasado», debe tener vigencia «para resolver los problemas» actuales. En su valoración del mensaje navideño del Rey, señaló que «hacer de España un país más justo, un país más libre y un país más unido fueron claves para entender la Transición, y hoy deben de seguir siendo guía de nuestra acción política».
Para Floriano tratar de hacer de España un país más justo significa acometer las reformas «teniendo presente siempre a aquellos que peor lo pasan» y que hacer un país más libre es «entender que hay que mejorar nuestra calidad democrática siempre y en todos los órdenes».Además, el dirigente del PP destacó que hacer de España un país más unido debe de ser una aspiración siempre, «pero respetando nuestra diversidad». Así, hizo un llamamiento a recordar que siempre se ha salido de las situaciones difíciles «todos juntos», y que se volverá a salir de esta situación difícil «también todos juntos».PSOELa secretaria de Política Social del PSOE,Trinidad Jiménez, ha calificado el como «comprometido, cercano y realista» y ha destacado el llamamiento que ayer hizo el monarca hacia las fuerzas políticas para que aborden reformas que mejoren la convivencia defendiendo la unidad de España y respetando su diversidad.En declaraciones a los medios, Jiménez ha subrayado que la apelación de don Juan Carlos a los partidos políticos hacia el diálogo y el respeto a la diversidad de España fue el «núcleo fundamental» de su discurso navideño y ha remarcado que «es muy positivo» que el monarca haya instado al entendimiento para «mejorar la convivencia y llegar a acuerdos para mejorar las normas» de la misma.Además, ha señalado que el Rey se ha mostrado cercano y solidario hacia la ciudadanía al hacer una mención «especial» hacia los parados y ha recalcado que «no ha edulcorado» la situación económica al afirmar que hasta que no se cree empleo los ciudadanos no percibirán que el país ha salido de la crisis económica. «Fue muy acertado su elogio hacia la ciudadanía», ha añadido.Por último, desde el PSOE han valorado de manera «muy positiva» que «se haya asumido» la necesidad de la ciudadanía de «transparencia y ejemplaridad» en las instituciones. «Se ha vertebrado un discurso cercano, realista, comprometido y de una trascendencia que merece la pena destacar», ha zanjado.IUEl coordinador federal de Izquierda Unida,Cayo Lara, ha considerado que el Rey dio la impresión de «vivir en una burbuja, algo especialmente grave en estos tiempos de crisis, desde la que asiste cómodamente como espectador a la dura realidad por la que atraviesan los ciudadanos y ciudadanas del país».En un comunicado, Lara estimó que, «pese al intento de dar al mensaje un tono más creíble, algo que no se ha conseguido», este discurso navideño volvió a mostrar «un preocupante distanciamiento con el trágico día a día que soporta la mayoría de la sociedad, que es abordado sólo como una enumeración de titulares sobre asuntos que sólo se conocen por referencia».Lara, que valoró que «a estas alturas no basta con realizar saludos o lanzar consejos», ya que a éstos «se los lleva el viento», indicó que, aunque no es al jefe del Estado a quien le corresponde elaborar las leyes que hagan frente a los problemas, sí que está «en su mano» hacer un llamamiento «nítido y serio» para que se adopten las que convengan a la mayoría social y no solamente a unos pocos.Así, señaló que al Rey se «le quedó en el tintero, un año más», aquellos asuntos que le afectan directamente a él y a la institución que representa. «No basta con realizar afirmaciones más o menos grandilocuentes sobre la ‘asunción de exigencias de ejemplaridad y transparencia que reclama la sociedad'», dijo.UPyDLa líder de Unión, Progreso y Democracia (UPyD),Rosa Díez, ha asegurado haber echado en falta una «denuncia clara» de la corrupción política y ha lamentado que no haya «afeado» a quienes «se reparten las instituciones como si fueran su cortijo».Asimismo, Díez ha destacado la necesidad de que las «buenas palabras» vayan acompañadas por hechos para que sean «verdaderamente ejemplarizantes» y ha comentado que para que Don Juan Carlos esté «a la altura de la gravísima» crisis política y social que sufre España «hacen falta no sólo buenas palabras».»El jefe del Estado no puede mantenerse al margen, observándolo desde fuera. Ha de hacer algo más que decir a los partidos que se pongan de acuerdo. Ha de afearles la conducta a quienes se reparten las instituciones como si fueran su cortijo», ha afirmado en un comunicado.PNVEl portavoz del PNV en el Congreso,Aitor Esteban, cree que el Rey no puede ser «intermediario» para la convivencia cuando habla de «una gran nación española» porque «la realidad» es que «hay varias naciones en este Estado». Además, ha echado de menos en el discurso de Navidad del monarca que instara a la generosidad de las instituciones para «dar carpetazo» a ETA.En declaraciones a los medios de comunicación realizada en la sede de Sabin Etxea a Bilbao, Esteban ha recordado que éste aludió a su compromiso, dentro de sus deberes constitucionales, «de estimular la convivencia y de ser una especie de intermediario entre las partes y las diferentes opiniones enfrentadas».No obstante, ha lamentado que la parte central de su discurso «no se hace con esas claves porque sigue utilizando el concepto de ‘la gran nación española'», al igual que lo ha usado el PP y «lo utilizaba en su momento Aznar»CataluñaEl presidente de la Generalitat,Artur Mas, ha contestado este miércoles al mensaje navideño del Rey afirmando que Cataluña siempre ha apostado por la convivencia, aunque en el momento actual «lo que pasa es que, al lado de la convivencia, también ha apostado por la libertad».Mas ha hecho estas declaraciones en su discurso institucional ante la tumba del expresidente de la Generalitat Francesc Macià, donde se le homenajea cada 25 de diciembre en recuerdo del día de 1933 en que murió, después de la ofrenda floral, y que se ha cerrado con el canto de ‘Els segadors’ –himno catalán–, seguido de aplausos y un ‘Visca Catalunya lliure’ de los miembros de CiU que se han agrupado en torno a la tumba.Por su parte, el presidente de ERC,Oriol Junqueras, ha destacado este miércoles que apoya «la opinión de los soberanos y sobre todo la de los pueblos soberanos», el día después del tradicional discurso de Navidad del Rey Juan Carlos.Lo ha dicho ante la tumba del expresidente de la Generalitat Francesc Macià, donde se le homenajea cada 25 de diciembre en recuerdo del día de 1933 en que murió, y ha acudido junto a la portavoz del partido, Anna Simó, y otros dirigentes como Oriol Amorós y Jordi Portabella. Al preguntársele por la reiterada petición del Rey de que todos los ciudadanos de España estén juntos, ha apoyado «ir juntos a las urnas en Catalunya: los que votan sí y los que votan no».Lea también:-Así ve la prensa nacional el mensaje navideño del Rey-El Rey deja claro que no piensa en abdicar y promete una conducta ejemplar y transparente-‘El Rey deja claro que piensa seguir en el trono’, por F. Jáuregui
El Rey pide respeto a las «reglas de juego», anima a las «reformas» e insta a una «regeneración»
ElReyha hecho un llamamiento a launidad de Españaen su tradicionaldiscurso de Nochebuena, en el que ha pedido al conjunto de la sociedad «seguir construyendo» entre todosun país «unido dentro de su diversidad», en el que «cabemos todos», y ha invitado a las fuerzas políticas en particular a que «sin renunciar a sus ideas,superen sus diferenciaspara llegar aacuerdos» que beneficien «a todos» y»hagan posibles las reformas necesarias».
En su mensaje más importante del año, el único que escribe la Casa del Rey y no el Gobierno, Don Juan Carlos hace una alusión no explícita al desafío soberanista en Cataluña, aconsejando «generosidad parasaber cedercuando es preciso, para comprender las razones del otro y para hacer del diálogo el método prioritario y más eficaz de solución de los problemas colectivos».
Eso sí,sentado tras una mesa en la que reposa un ejemplar de la Constitución, el monarca deja claro la necesidad de que «se cumplan y hagan cumplir la Constitución y las leyes» y de que «las diferencias y las controversias se resuelvan conarreglo a las reglas de juego democráticas aprobadas por todos». «El respeto de esas reglas es la garantía de nuestra convivencia y la fortaleza de nuestra democracia. Esta es una verdad incuestionable que debemos tener muy en cuenta», subraya.
Ese llamamiento a que los españoles sigamos construyendo «juntos» nuestro futuro se justifica, explica, porque a los españoles «nos unen y nos deben seguir uniendo muchísimas cosas», entre ellas, el «afán de asegurar un porvenir sólido, justo y lleno de oportunidades», la intensidad de los lazos históricos, culturas y lenguas que compartimos, y «la solidaridad» demostrada siempre ante las grandes adversidades y necesidades de nuestros vecinos.
En definitiva, y citando el discurso que su hijo,Don Felipe, pronunció en la última edición de los Premios Príncipe de Asturias, el Rey ha defendido que «España es una gran Nación que vale la pena vivir y querer, y por la que merece la pena luchar».
El Rey ha comenzado su discurso con unamención a quienes con más dureza está golpeando la crisis(desempleados, desahuciados) pero también a quienes están aportando «lo mejor» de su «creatividad y talento» para superar las dificultades (emprendedores, autónomos, pymes), sin olvidar a servidores públicos, inmigrantes, expatriados y a los pensionistas, «soporte de muchas economías familiares».
Indicios de recuperación
Y aunque se ha referido a los»indicios de recuperaciónque se están empezando a ver y que tienen que ser todavía más sólidos», ha señalado que para él «la crisis empezará a resolverse cuando los parados tengan oportunidad de trabajar» porque no se puede aceptar como normal «la angustia de los millones de españoles que no pueden trabajar».
En unostiempos «ciertamente difíciles», el monarca ha agradecido al conjunto de los ciudadanos que hayan dado «ejemplo de responsabilidad y de civismo». El Rey reconoce que la crisis económica que sufre España «ha provocado desaliento en los ciudadanos, y que la dificultad para alcanzar soluciones rápidas, así como los casos de falta de ejemplaridad en la vida pública, han afectado al prestigio de la política y de las instituciones».
Dice ser consciente de que la sociedad española reclama»un profundo cambio de actitud y un compromiso ético en todos los ámbitos de la vida política, económica y social», y se muestra «convencido de que todas estas cuestiones se podrán resolver con realismo, con esfuerzo, con un funcionamiento correcto del Estado de Derecho y con la generosidad de las fuerzas políticas y sociales representativas».
En este punto, el Rey ha apelado al «funcionamiento del Estado de Derecho para quela ejemplaridad presida las instituciones» y ha reconocido que «la salud moral de una sociedad se define por el nivel del comportamiento ético de cada uno de sus ciudadanos,empezando por sus dirigentes, ya que todos somos corresponsables del devenir colectivo».
Tras recordar que los españoles siempre han sabido «salir juntos de los malos» momentos y «construir juntos los buenos», ha hecho una defensa de la Constitución, que nos ha proporcionado «el período más dilatado de libertad, convivencia y prosperidad de toda nuestra historia». «Conviene que lo tengamos bien presente, pues a menudo se pretende que lo ignoremos o lo olvidemos cuando se proclama una supuesta decadencia de nuestra sociedad y de nuestras instituciones», advierte.
Pero «reivindicar» ese «logro histórico» que es la Carta Magna «no es incompatible -subraya- conreconocer la necesidad de mejorar en muchos aspectos la calidad de nuestra democracia». Y esa «crucial tarea de modernización y regeneración no es competencia exclusiva de los responsables políticos. También lo es de los agentes económicos y sociales y de la sociedad en su conjunto a través de sus estructuras organizativas», precisa.
Si a las fuerzas políticas el Rey les pide que lleguen a acuerdos que beneficien a todos, también hay recado para los agentes sociales, a quienes invita a ejercer su liderazgo para combatir «el conformismo, el desaliento y el victimismo». Asimismo hace una petición a la comunidad intelectual para que interprete los cambios que se están produciendo y sea «guía del nuevo mundo que está emergiendo en el orden geopolítico, económico, social y cultural».
E invita a las instituciones públicas, empresarios e inversores a que «apuesten decididamente porla investigación y la innovación, para mejorar la competitividad y contribuir así a la creación de empleo». Y a todos los españoles en su conjunto, el monarca les pide «recuperar la confianza» en sí mismos y en sus posibilidades.
Compromisos como Rey
Don Juan Carlos concluye su mensaje manifestando sufirme voluntad de permanecer en el trono. En un año en que sus últimas operaciones reactivaron los rumores de abdicación, ha expresado su «determinación de continuar estimulando la convivencia cívica, en el desempeño fiel del mandato y las competencias» que le atribuye el «orden constitucional, de acuerdo con los principios y valores que han impulsado» el «progreso» de la sociedad española. Y traslada a los españoles «la seguridad» de que asume «las exigencias de ejemplaridad y transparencia que hoy reclama la sociedad».
Como en años anteriores, el Reyha citado a las víctimas del terrorismo»con las que la sociedad sigue teniendo una permanente deuda de gratitud». «Unas personas y unas familias que durante décadas han sufrido cruelmente la violencia y el terror de unos criminales totalitarios. Sé que estáis pasando momentos especialmente difíciles. Hoy, como antes y como siempre, quiero compartir vuestro dolor con renovada solidaridad y expresaros todo mi apoyo», les dice el monarca.
El discurso de Nochebuena del Rey de este año se grabó en el Salón de Audiencias del Palacio de la Zarzuela, como venía siendo costumbre hasta el año pasado, cuando se innovó haciéndolo desde el despacho del monarca. Don Juan Carlos aparece sentado tras una mesa de trabajo, sobre la que reposa un ejemplar de la Constitución. En otra mesa de apoyo, a la derecha, descansa una foto de la audiencia que mantuvo en octubre con la Fundación de Víctimas del Terrorismo. Un Belén de Patrimonio Nacional y las banderas de España y la UE completan el decorado.


