La sociedad patrimonial Aizoon fue empleada para emitir facturas falsas al Instituto Nóos por servicios inexistentes, y así vaciar sus arcas, está participada al 50% por Iñaki Urdangarin y su esposa, la Infanta Cristina.
El juez que instruye elcaso Nóos, José Castro, tiene poco más de dos meses para evitar que prescriban los posibles delitos fiscales de la Infanta Cristina. Según informaEL MUNDO, si no la imputa antes del 30 de junio, para un delito fiscal de IRPF, y del 25 de julio, paro otro del Impuesto de Sociedades, su responsabilidad caducará, ya que hasta ahora sólo se le ha atribuido tráfico de influencias. Hasta el momento, la Agencia Tributaria ha detectado un importante fraude fiscal perpetrado a través de su sociedad patrimonial Aizoon. Esta empresa instrumental, empleada para emitir facturas falsas al Instituto Nóos por servicios inexistentes, y así vaciar sus arcas, está participada al 50% por Iñaki Urdangarin y su esposa, la Infanta Cristina.
Después de que la Agencia Tributaria haya dejado de considerar al Instituto Nóos una entidad sin ánimo de lucro, los inspectores de Hacienda adscritos alcaso Urdangarincalculan ya la cuota que defraudó en el ejercicio 2007. Tanto ellos como el juez Castro deben determinar si retocan al alza la cuota de 240.000 euros detectada hasta ahora a Iñaki Urdangarin y, sobre todo, quienes serán los responsables de ese posible delito. Así tendrán que determinar si sólo son considerados autores el duque de Palma y su exsocio, Diego Torres, extremo que ya está decidido, o también el resto de miembros de la junta directiva del Instituto Nóos, incluida la Infanta Cristina.
El Instituto Nóos confeccionó un manual para que el duque de Palma camuflara su presencia en la fundación para niños discapacitados. Según informaEL MUNDO, los subordinados de Urdangarin elaboraron un «argumentarlo» con el que el marido de la Infanta Cristina debía disimular su presencia en la Fundación Deporte, Cultura e Integración Social después de que la Casa del Rey le prohibiera en marzo de 2006 seguir con sus negocios privados. Este documento, que obra en poder del juez José Castro, instruye al yerno del Rey sobre cómo debe comportarse para que «no se sepa» y «no cante» que se había puesto al frente de una nueva entidad para captar fondos públicos y privados. Entre otras cuestiones, se le recomendaba no decir en público que «lideraba la iniciativa» y presentarse «como si se hubiera sumado como uno más».
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El expresidente del Congreso y exministro socialista José Bono reconoce, en una entrevista concedida aEL MUNDO,que la monarquía no pasa por su mejores momentos, pero al mismo tiempo denuncia que «se ha levantado la veda contra el Rey». Bono no es partidario de que el Rey abdique, pero sí de que la Infanta Cristina y su marido, Iñaki Urdangarin, se distancien de la Corona «para no complicar más a su padre y suegro ni a su hermano y cuñado». En este sentido, apunta la posibilidad de que la Infanta Cristina renuncie a sus derechos sucesorios al trono. «Para ella, renunciar a su séptimo puesto en la línea sucesoria es prácticamente renunciar a nada, pero para la Corona es un gesto muy importante que le daría prestigio», señala. Pese a reconocerse como republicano, Bono cree que «el Rey, con sus defectos y virtudes, ha sido globalmente muy positivo para España».
Bono insta a PSOE y PP a alcanzar un gran pacto de Estado para garantizar el actual sistema constitucional. «La situación es grave y lo que está en juego supera con mucho las capacidades de un solo partido. Si no toman medidas urgentes y de calado se podría ir al traste el sistema», advierte. Preguntado por las demandas de las comunidades autónomas, señala que «hemos ido muy lejos y ahora no hay Dios que consiga que los valores solidarios y colectivos de todos los españoles puedan más que los hechos diferenciales de los territorios». En cuanto alcaso Bárcenas, dice que «todos sabemos el sitio por el que» el extesorero del PP tiene cogidos a los dirigentes de su partido, y añade que «nadie que haya cobrado un sobre se atreve a querellarse». El expresidente del Congreso advierte que «la crisis está dejando a muchas personas en la cuneta», pero critica los escraches contra dirigentes del PP. «No aplaudo que se haga política instrumentalizando el dolor ajeno», afirma.
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