CALDERÓN dice que «Hay que investigar estos hechos y se deben tomar medidas para identificar a las personas que organizan estos actos de intimidación».
El alcalde de Torrelavega, Ildefonso Calderón, ha denunciado este viernes ante la Policía a los integrantes del piquete que ayer por la noche «acosó» su domicilio «asustando» a su familia y vecinos. Con esta acción, llevada a cabo por la Plataforma de Afectados por las Hipotecas, Calderón se ha convertido en el primer político víctima de un escrache en la región.
Estas afirmaciones del alcalde no concuerdan, sin embargo, con los informes emitidos por la Policía a las pocas horas del suceso que ha señalado en una comunicación reservada que el escrache fue de lo más breve y pacífico, además de tener una duración de unos pocos minutos. Según ha podido saber Cantabria24horas, esta sentada pacífica de los afectados por las hipotecas no se corresponde a la «indignación» expresada por el alcalde. A este repecto, se puede indicar que el acoso y la intimidacion al alcalde fue mucho mayor con motivo de un acto celebrado en la Cámara de Comercio donde fue rodeado e increpado con duras palabras por parados y afectados por la crisis de Sniace.
CALDERÓN HABLA DEL TEMOR DE LOS VECINOS
Calderón ha indicado que ha denunciado a las personas que se concentraron en el portal de la vivienda, «bloqueando» la entrada, por considerarlo «un acoso capaz de infundir temor» a su familia y vecinos. «Hay que investigar estos hechos y se deben tomar medidas para identificar a las personas que organizan estos actos de intimidación», ha dicho.
Ha añadido que, como alcalde, respeta las críticas y acepta las protestas en el Ayuntamiento o en cualquier acto público, «pero rechazo de plano estas concentraciones a la puerta de mi casa» y «pido que cese cualquier intento de acoso o intimidación hacia los concejales, hacia mi familia y mis vecinos o hacia cualquier ciudadano de Torrelavega».
Para Calderón, estas actitudes deben ser «condenadas» y «no puede haber resquicio alguno para su justificación». «Ningún ciudadano y ninguna familia debe sentirme amenazada a la puerta de su domicilio y de su hogar por estos piquetes organizados», ha recalcado.



