El anteproyecto también señala que los acuerdos que las comunidades autónomas alcancen con organismos extranjeros o internacionales estarán sujetos a un informe previo del Gobierno para verificar que no desbordan sus competencias.
El anteproyecto de la nueva Ley de Acción Exterior que ultima el Gobierno, al que ha tenido accesoEL PAÍS, recuerda que las relaciones internacionales son competencia exclusiva del Estado y que las actividades que realicen en el exterior otras Administraciones deben atender a los principios de «unidad de acción» y de «lealtad institucional». Las autonomías, en el ejercicio de sus competencias, pueden actuar en el extranjero, pero deben informar al Ministerio de Asuntos Exteriores de sus propuestas de viajes, visitas y acciones con proyección en el exterior. El Gobierno evaluará si estas actividades se adecúan a los objetivos fijados y emitirá «recomendaciones» que avalen o desaconsejen, por ejemplo, el viaje de un presidente autonómico.
El anteproyecto de ley también señala que los acuerdos que las comunidades autónomas alcancen con organismos extranjeros o internacionales estarán sujetos a un informe previo del Gobierno para verificar que no desbordan sus competencias constitucionales. Asimismo, la apertura de delegaciones oembajadasautonómicas fuera de España se someterá a informe previo de los departamentos de Exteriores y Hacienda, y ese informe «tendrá carácter vinculante cuando se trate de comunidades autónomas que hayan incumplido su objetivo de estabilidad presupuestaria».
EL PAÍSdice que el anteproyecto de la nueva Ley de Acción Exterior, que debería llegar en las próximas semanas al Consejo de Ministros, parece diseñado para neutralizar la ofensiva del presidente de la Generalitat, Artur Mas, de internacionalizar las aspiraciones de Cataluña si el Ejecutivo, o los tribunales, le impiden celebrar la consulta soberanista.
EL PAÍS 1, 10



