CUATRO HORAS DE DECLARACIÓN. «Declaro que la Casa de S. M. el Rey no opinó, asesoró, autorizó o avaló las actividades que yo desarrollaba en el Instituto Nóos», afirmó el Duque ante el juez Castro
El duque de Palma, Iñaki Urdangarin, ha bajado la famosa rampa de los juzgados de Palma poco antes de las nueve y cuarto de la mañana, un año después de su primera declaración ante el juez Castro por su imputación en el ‘caso Nóos’.
El duque, visiblemente más demacrado y delgado que en su primera comparecencia ante el juez, ha bajado la rampa tras aterrizar en la isla en un vuelo a primerísima hora de la mañana. Esta vez solo ha dicho un «Buenos días» (el año pasado se detuvo ante los medios y dijo: «Vengo a declarar mi inocencia y defender mi honorabilidad»); y rápidamente se ha metido en el juzgado.
En la puerta, centenares de personas con banderas republicanas y carteles alusivos a la corrupción le han gritado y abucheado a su llegada. Hay más de 200 periodistas acreditados de unos 80 medios de comunicación.
Un año antes, descendió la misma rampa, después de haber dormido en el Palacio de Marivent con la Infanta Cristina. En esta ocasión, el yerno del Rey ha venido sólo y no ha descansado en el palacio estival de la Familia Real, que ha marcado ciertas distancias conforme avanza la investigación.
Urdangarin ha decidido declarar ante el juez. Hasta ayer, se barajaba la posibilidad de que, ante el juez José Castro, que investiga el ‘caso Nóos’, se acogiera a su derecho a no declarar para reforzar la estrategia de defensa de que se han vulnerado derechos fundamentales y pedir así la nulidad de la causa. Su abogado, Mario Pascual Vives, ya anunció que llegaría hasta el Tribunal Constitucional (TC) si no prospera el recurso ante la Audiencia Provincial de Palma, que hasta la fecha ha validado la instrucción de Castro.
El yerno del Rey está imputado por malversación, prevaricación, fraude a la administración, falsedad documental y tráfico de influencias. Un listado que recientemente, tras recibir el informe de la Agencia Tributaria, incrementó el juez Castro con tres delitos fiscales por defraudar a Hacienda casi medio millón de euros entre el 2007 y el 2008. Dos de estos delitos corresponden a Aizoon, la empresa que Urdangarin comparte con su esposa, la infanta Cristina.
El magistrado también se interesará por las cuentas en el extranjero, adónde según la investigación fueron a parar parte de los caudales captados por el Instituto Nóos y sus derivados, sirviéndose entramados financieros creados con la intención de ocultar sus últimos beneficiarios. Además de los convenios de Valencia y Baleares, cuyas administraciones desembolsaron 5,8 millones de euros en la fundación, Castro también interrogará a Urdangarin sobre Madrid 16, entidad que pagó 144.000 euros a la Fundación Cultura Deporte e Integración Social por unas prestaciones ficticias, según la investigación. También deberá aclarar el papel jugado en sus negocios por la Casa Real, incluido el Rey, de quien su ex socio Diego Torres dijo que “era el jefe”, apoyado en la lectura de varios correos electrónicos.
En su anterior comparecencia, Iñaki Urdangarin defendió la legalidad de todos los convenios y dijo que, en caso de haber irregularidades, corresponderían a Torres, su mujer, y los hermanos de esta, que ocupaban diferentes puestos de gestión y administración en Nóos. El limitó su papel al de un mero relaciones públicas. En los próximos minutos se sabrá si en esta segunda cita ante Castros, Iñaki Urdangarin opta por hablar o se acoge a su derecho a no declarar. A la una del mediodía, está previsto que se inicie la declaración de Carlos García Revenga, secretario de las Infantas y ex tesorero del Instituto Nóos, a quien Torres sitúa con sus correros como el supervisor de la Casa Real.
En caso de declarar, el duque de Palma mantendrá la legalidad y corrección de los convenios suscritos con las diferentes administraciones públicas y descargará la responsabilidad sobre su exsocio, Diego Torres, su esposa y sus cuñados, los Tejeiro. Sobre las espaldas de Urdangarin ya no está solo su propia defensa, sino también la honorabilidad de la Casa del Rey.
«El jefe era el Rey», llegó a afirmar el pasado sábado Torres, apoyado en documentos y correos electrónicos reveladores de la intervención del monarca en los negocios de Urdangarin y de la supervisión y asesoría que recibía este de destacados miembros de Zarzuela, como Casa del Rey. El letrado de Urdangarin ha apuntado la posibilidad de solicitar la nulidad de esos correos como prueba. Entre ellos había comunicaciones del duque de Palma con la princesa Corinna, amiga del Rey.
A diferencia del pasado año, Urdangarin parece que no irá acompañado de la infanta Cristina ni habrá dormido en el palacio de Marivent. Quien sí estará a su lado será García Revenga, al que el juez ha citado para declarar como imputado a la una del mediodía. El asesor de las infantas, que fue tesorero de Nóos, tiene como abogado a Enrique Molina, el fiscal que defendió al juez Baltasar Garzón y a la exmujer de Francisco Correa, el cabecilla de la ‘trama Gürtel’.
En el entorno del edificio de los juzgados se ha reforzado la seguridad, ya que varias organizaciones han convocado a los ciudadanos para hacer una pitada contra Urdangarin y la corrupción. A los efectivos de antidisturbios de las islas, se han sumado agentes desplazados desde la península.
El yerno del rey llegó a las 8:50 horas en Sant Joan, junto a su abogado y el secretario de las Infantas, Carlos García Revenga, en un avión de Iberia procedente de Madrid.
El interrogatorio a Urdangarin se producirá una semana después de la declaración ante el juez de su exsocio Diego Torres, quien reforzó con numerosos correos electrónicos y otros documentos su comparecencia ante el instructor del caso Nóos.
Posteriormente, el magistrado tomará declaración a las 13.00 horas a quien fuera miembro de la junta directiva de Nóos García Revenga, cuyo nombre figura en varios de los emails aportados por Torres y que revelan la labor de asesoramiento que habría llevado a cabo con eduque respecto a su actividad empresarial, lo que llevó al juez a acordar su imputación en el marco de este complejo procedimiento judicial.
Niega buena parte de las acusaciones
Urdangarin ha abandonado los juzgados hacia las 14.15 horas tras declarar más de cuatro horas. Al salir del juzgado ha dicho «muchas gracias» dirigiéndose al centenar de periodistas que estaban a las puertas. De la declaración, ha trascendido que el Duque ha negado haber cobrado a través del Instituo Nóos por haber intermediado para Madrid 2016, aunque sí ha admitido que intentó influir ante los miembros del COI para la celebración de los Juegos Olímpicos en Madrid.
Urdangarin también ha vuelto a desvincular a su esposa de sus negocios y ha negado que se produjera reunión alguna en el Palacio de la Zarzuela para preparar la cumbre Valencia Summit, así como que posea cuentas en Suiza y utilice testaferros. Pese a las palabras de Urdangarin, el juez pedirá a la Zarzuela el libro de visitas para comprobar si el duque de Palma se reunió en 2004 en este lugar con el expresidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, y la alcaldesa de Valencia, Rita Barberà, para hablar del foro deportivo Valencia Summit.
Por otro lado, la defensa de Urdangarin ha anunciado que va a impugnar los correos electrónicos del exsocio de Urdangarin, Diego Torres, para que no sean incluidos como pruebas.
Urdangarin ha entrado en los juzgados de Palma hacia las 9.10 de la mañana para comparecer ante Castro. A diferencia de la comparecencia del año pasado, el Duque ha evitado hacer ninguna declaración ante la prensa. A las puertas del juzgado, un grupo de unos 300 manifestantes ha esperado la llegada de Urdangarin y también lo ha hecho su abogado Mario Pascual Vives. Los dos han descendido por la rampa de acceso del edificio del juzgado de guardia, único acceso abierto en sábado, en medio de una gran expectación mediática.
RECHAZA TENER CUENTAS EN SUIZA
Indicios
En ese informe, los inspectores hallaron indicios de que los dos exsocios habían cometido, supuestamente, tres delitos fiscales, uno relativo al Impuesto de Sociedades en el Instituto Nóos y dos correspondientes al IRPF del yerno de Rey. La cuota defraudada total asciende a unos 480.000 euros.



