La posición de descenso obliga a encarar cada encuentro como definitivo. Más cuando los duelos son contra rivales directos con igual colmillo, con semejantes necesidades de alimento y con la misma desesperación por sumar.
EN LUGO SON CONSCIENTES DE LA TRASCENDENCIA DEL ENCUENTRO DE EL SARDINERO. Se trata para los dos clubes delprimero de oncepartidos a vida o muerte, sin tiempo casi para mirar hacia atrás, solo al rival que hay delante para sumar puntos que aumentan su valor en la zona baja. El primero desde marzo, cuando la pandemia del Covid-19dejó al fútbol español con el freno puestoy la duda de si la reanudación sería posible. Con la reanudación de la Segunda División ya confirmada, el Racing-Lugo retorna hoy (17.00 horas) a la guerra por la supervivencia en la categoría de plata y lo hace en un batalla de iguales, que se encuentran con el agua al cuello.
Los rojiblancos viajaron ayer desde A Coruña hasta Santander en un vuelo chárter y hay que destacar que ambosaeropuertos los abrieron exclusivamente para la expedición rojiblancaa tierras cántabras.
La posición de descensoobliga a encarar cada encuentro como definitivo. Más cuando los duelos son contra rivales directos con igual colmillo, con semejantes necesidades de alimento y con la misma desesperación por sumar y no ver de lejos la permanencia.
La tabla, en la que elLugo está a un punto de la salvaciónque marca el Albacete con 35 unidades, es la que obliga a no ceder nada a los equipos que hay enfrente. Sumar de tres en tres será el salvavidas de un equipo que no quiere padecer hasta el último día, que busca la tranquilidad acelerada para mantenerse entre los elegidos una temporada más.
El parón de la Liga por el coronavirus envió a la papelera las dinámicas con las que Lugo y Rácing llegaban a su enfrentamiento
El duelo deSantander será un arma de doble filo para el Lugo. Ganar al Rácing supondrá quitarse a un enemigo de en medio. Significaría alejarlo a nueve puntos más el extra que otorga el golaverage particular. Perder metería a un rival moribundo en la pugna, ampliaría el riesgo de ceder distancia con los equipos que el Lugo tiene por delante y encarar el encuentro del martes ante el Zaragoza en el Ángel Carro sin margen de error.
El parón de la Liga por el coronavirusenvió a la papelera las dinámicas con las que Lugo y Rácing llegaban a su enfrentamiento. La de los lucenses era positiva, con cinco partidos sin perder donde sumó dos victorias y tres empates. La de los cántabros era más irregular, con dos derrotas, dos victorias y una igualada.
AUSENCIA DE PEYBERNES.Con las incógnitas del reinicio encima de la mesa, parece probable que Curro Torres enfoque el duelo de hoy con un once similar al que rendía en marzo con solvencia, aunque tendrá queencontrar a un sustituto del lesionado Peybernes.
El central francésno superó sus molestias en una rodillay su puesto lo ocupará Josete Malagón o Carlos Pita al lado de Djaló. Atrás, Cantero parece fijo bajo palos. Sin Leuko, aún no reincorporado al grupo tras su viaje a Camerún y accidentado regreso a Lugo; Campabadal será el lateral derecho. Kravets estará en la izquierda.
Por delanteJaume Grau será el pivote, con alguna opción para el talento de Carlos Pita si no juega como central. Jaime Seoane y El Hacen parecen fijos como volantes, mientras que las bandas podrían ser para Gerard Valentín y Yanis Rahmani. Cristian, Manu Barreiro y Carrillo optarán al puesto de nueve.



