Son, en todo caso, aproximaciones porque hasta dentro de varios meses se desconocerá sobre todo esto último: cuánto habrá que pagar a los damnificados.
La magnitud del siniestro del 24 de julio en Angrois es incomparable a cualquier otro accidente ferroviario desde los años setenta. Por fallecidos (79), heridos de diversa consideración (150), implicaciones que tendrá sobre la seguridad en los trenes (Fomento ha anunciado 20 medidas)… Y por su coste económico, que también será descomunal. Ni Renfe, ni el ADIF y Fomento se atreven a dar una cifra de lo que supondrá el descarrilamiento en la curva de A Grandeira, pero algunos técnicos estiman que solo el coste material (tren y reparaciones en la vía, principalmente) estará alrededor de los 20 millones de euros, a los que se podrían sumar entre 7 y 9 millones más por el pago de las indemnizaciones. Son, en todo caso, aproximaciones porque hasta dentro de varios meses se desconocerá sobre todo esto último: cuánto habrá que pagar a los damnificados. A esta conclusión ha llegado La Voz de Galicia que ha analizado las consecuencias económicas del accidente.
Las cifras del siniestro de Angrois superan, obviamente, a todas las precedentes. Si se confirman esos 20 millones de euros en material (el modelo de Alvia siniestrado por sí solo cuesta entre 15 y 19), supondrá el doble de todo lo desembolsado desde el 2010 en diferentes choques en vías. Según consta en los alrededor de 200 expedientes finalizados por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios, el Ministerio de Fomento (bien a través de Renfe, bien a través del ADIF) ha tenido que desembolsar al menos 10 millones de euros en una treintena de siniestros de elevada consideración.
De Badajoz a Barcelona
Hasta ahora, el siniestro más aparatoso contabilizado por Renfe y el ADIF se localizaba en Carmonita, en la provincia de Badajoz, en el 2010. Un tren arrollaba un camión que había invadido la vía. Hubo dos muertos y otros tantos heridos. Casi cuatro millones de euros. Contrasta, sin embargo, con el grave accidente de Castelldefels (Barcelona) ese mismo año: 12 jóvenes fallecían en la estación al cruzar las vías de noche. Los daños materiales fueron mucho menores: 15.000 euros.
Desde que en el 2007 nacía la Comisión de Investigación de Accidentes constan además alrededor de medio centenar de expedientes en los que se recogen destrozos considerables, pero sin estimación económica. En el resto de los accidentes (otro centenar) no hubo daños de ningún tipo, aunque en muchos casos sí víctimas mortales, casi siempre porque un peatón invadía (los motivos se desconocen) el lugar de paso del tren.
A esos 10 millones en daños sumados desde el 2010 habría que agregar los que salgan de la veintena de casos que tiene pendientes de resolución esa comisión técnica. Son siniestros todos ellos producidos entre mediados del 2012 y mayo del 2013 (sin contar el de Angrois).
Lo que no se incorpora a ninguno de esos informes es el pago por daños personales, que se deciden después de una resolución judicial. En Angrois algunos expertos en seguros y pólizas creen que la media para indemnizaciones puede rondar los 100.000 euros en el caso de fallecidos, que multiplicado por 79 muertos supone 7,9 millones de euros. Y aún faltarían por incluir al resto de los afectados en el descarrilamiento.



