Los analistas expertos consideran que con esta nueva tasa mundial se acaba con la competencia entre países por temas fiscales. Los ingresos extras para nuestro país podrían situarse el entorno de los 5.400 millones anuales.
Los analistas expertos consideran este nuevo acuerdoun hito sin precedentes que supondrá un cambio de paradigma, pues con esta nueva tasa mundialse acaba con la competencia entre países por temas fiscalesy se aboga así por un clima de mayor cooperación. Un tema que se llevaba años persiguiendo pero que la administración Trump había frenado, pero con el nuevo presidente,Joe Biden, se ha logrado impulsar definitivamente.
En el comunicado enviado, el G-7 ha establecido quela presión fiscal mínima que las empresas deberán asumir «es de al menos el 15%».La cantidad final ha sido uno de los puntos de discusión, pues había naciones, como Estados Unidos, que deseaban imponer una carga impositiva mayor, cercana al 21%, pero finalmente se ha quedado por debajo.
La redacción del acuerdo contempla esa cantidad «mínima», pero no fija ningún techo, por lo quela vía de que los países que lo deseen impongan un impuesto mayor, está activa.
Por otro lado, el pacto alcanzado obliga a quelas empresas que superen unos márgenes de más del 10% de beneficio, deberán otorgar el 20% de sus beneficios al servicio de esta nueva fiscalidad.Una normativa inédita a nivel mundial para armonizar el sistema fiscal yevitar así que las empresas con más beneficios elijan países con una presión fiscal menor para eludir impuestos.
Ahora, el pacto logrado se debatirá y evaluará en la reunión de ministros de finanzas del G-20 junto con los gobernadores de bancos centrales,un encuentro que se celebrará el próximo mes de julio en Italia.
Según un informe delObservatorio Europeo de Fiscalidad,España recaudaría cada año con ese 15% de tasa mínima derecaudación 700 millonesde euros. En el mismo documento se calculaba también un incremento de alrededor de un 44% del flujo de dinero sobre una tasa del 25% (hasta 12.400 millones). Con la del 21%, de la que se habló semanas atrás, los ingresos extras para el país se situarían enel entorno de los 5.400 millones anuales.
El pacto de Londres será respaldado por los responsables económicos en la cumbre de líderes del G7 que se celebrará enCarbis Bay,Cornualles, del 11 al 13 de este mes. Será el primer encuentro presencial al más alto nivel desde el estallido de la pandemia.
Aunque el debate en profundidad de ese nuevo marco fiscal internacional se abrirá a más países duranteuna discusión «con más detalle» en otra reunión de ministros de finanzas y gobernadores de bancos centrales del G20en julio y que precederá a otra de mandatarios en Venecia. El desenlace debería producirse en otoño en el seno de la Organización para laCooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE)que, hasta la fecha, ha sido incapaz de poner de acuerdo a todos los Gobiernos para activar una tasa digital.



